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Imágenes: Detroit se declaró en bancarrota

La ciudad de Detroit acaba de declarar la mayor bancarrota municipal de la historia estadounidense.
Con ello eleva a ocho el número de ciudades o condados que se han acogido a este procedimiento desde 2011.
Detroit, en el norte del país, es mejor conocida como Motor City por su pujante industria automovilística.
El declive industrial de la ciudad se ha materializado en la pérdida del 60 por ciento de sus habitantes desde los años cincuenta, aunque solo entre 2000 y 2010 experimentó la salida de un cuarto de su población por la crisis económica, dejando partes de la ciudad convertidas en auténticos barrios fantasma.
Hace apenas un año, tres ciudades de California -, San Bernardino y Stockton, próximas a Los Angeles, y la turística Mamonth Lakes- se declararon en quiebra.
El juez Steven Rhodes afirmó que Detroit, otrora símbolo de la industria automovilística, puede encarar un plan de reestructuración de sus deudas.
La cifra es de aproximadamente 18,000 millones de dólares.
"Esta ciudad, otrora orgullosa y próspera, no puede pagar sus deudas", dijo Rhodes.
"Es insolvente. Y es elegible para la bancarrota. Ésta es, también, una oportunidad para empezar de nuevo".
Los sindicatos de empleados públicos y los grupos de jubilados habían cuestionado la bancarrota, declarada en julio pasado, con el argumento de que la Constitución del estado de Michigan, al que pertenece Detroit, no permite reducciones en los planes de pensiones.
Rhodes dictaminó que, siendo ésta una bancarrota solicitada a un tribunal federal, no se aplica la ley de Michigan.
En una conferencia de prensa después del fallo judicial, el interventor municipal Kevin Orr exhortó a los sindicatos a que negocien las reformas, aun cuando éstos ya han tramitado una apelación de la decisión del magistrado.
La Federación Estadounidense de Empleados Estatales, de Condado y Municipales presentó su notificación de apelación minutos después del fallo de Rhodes, y la abogada sindical Sharon Levine indicó que éste es el primer paso en un trámite que conducirá hasta el Tribunal Supremo de Justicia.
La capital del motor lleva en caída libre desde los noventa y, tras nefastas gestiones de alcaldes, a lo que se sumó la crisis financiera de 2008, terminó por suspender pagos.
La ciudad ha perdido un 60 por ciento de su población desde los años cincuenta, hasta unos 700 mil habitantes.
Tan sólo entre 2000 y 2010 experimentó una salida de un cuarto de sus habitantes y hoy partes de la ciudad convertidas en barrios fantasmas.
Además de la caída de contribuyentes y de ingresos, el desempleo y la salida de negocios y empresas han provocado que las arcas de la ciudad no puedan ingresar lo suficiente para mantener sus compromisos y los gastos de servicios públicos.
El dictamen de Rhodes afecta especialmente a los fondos de pensión municipales cuyos recursos son vitales para los 22 mil funcionarios públicos jubilados y los 10 mil empleados activos de la ciudad.
Aunque Rhodes dictaminó que las pensiones pueden reducirse en una bancarrota federal, advirtió de que probablemente no aprobará un plan de reorganización que incluya cortes demasiado drásticos.
La quiebra en Estados Unidos es un proceso legal que permite que una persona (física o jurídica) que no pueda afrontar sus obligaciones de pago se descargue de la responsabilidad de afrontar alguna de ellas.
Las leyes federales permiten a los gobiernos locales declararse en bancarrota siempre que la misma esté permitida por las leyes del estado.
Cada estado impone sus limitaciones y cuantifica el criterio por el que los municipios pueden acogerse. En Montana, por ejemplo, la mayoría de los municipios puede hacerlo aunque no los condados. En cambio, en Georgia se prohíbe explícitamente la medida.
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