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La pobreza en América Latina

El límite de la pobreza

¿Podrías vivir con menos de un dólar por día? Aunque parezca increíble o un relato de ciencia ficción, esta situación es real. Según datos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), 44 por ciento de la población de América Latina es pobre y el 40 por ciento de esos son indigentes que viven con menos de un dólar diario.

"Estamos muy preocupados por el tema de la pobreza en América Latina que ya es un 44 por ciento de la población y el 40 por ciento de esos son indigentes que viven con menos de un dólar por día", explicó Enrique Iglesias, presidente del BID.

"Este es un drama importante y no se puede disminuir la significación que tiene tanto en lo económico, (porque) hay un 44 por ciento de la población que no está aportando al crecimiento de la economía", afirmó.

Desigualdades sociales

En cada rincón de América Latina la pobreza avanza, y por más que haya planes para disminuirla, las desigualdades económicas y sociales que existen en la región son cada vez más pronunciadas y notorias.

Iglesias comentó que "si las cosas continúan a este ritmo de crecimiento que hoy tenemos en la región, no vamos a cumplir la meta del milenio de bajar a la mitad la pobreza para el 2015".

De acuerdo a un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Latinoamérica es la región más desigual del mundo. Sólo 7 de los 18 países latinoamericanos analizados (Cuba no fue incluida en el estudio) estarían en condiciones de reducir en 50 por ciento la extrema pobreza antes de 2015.

Esos siete países son Argentina, Chile, Colombia, Honduras, Panamá, República Dominicana y Uruguay.

El informe se basó en el desempeño económico y social de la región entre 1990 y 1999. Por este motivo, y luego de la grave crisis social y económica que atravesó Argentina en 2000, están comprometidas sus posibilidades de alcanzar ese objetivo.

Siguiendo con este estudio, Brasil, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, México y Nicaragua también disminuirán la extrema pobreza, pero a un ritmo más lento, con lo cual no lograrán la meta comprometida con la ONU.

Los casos más graves son los de Bolivia, Ecuador, Paraguay, Perú y Venezuela, donde los índices de indigencia tenderían a aumentar por efecto combinado de la caída en los ingresos de los estratos más desfavorecidos y por aumentos de la brecha de desigualdad.

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