Estados Unidos se asoma al abismo fiscal

A contrarreloj contra abismo fiscal

A contrarreloj contra abismo fiscal

Against the clock to avoid Fiscal Cliff

Congresistas se reúnen a puerta cerrada desde el sábado en busca de acuerdos.

Congress people meet behind closed doors since Saturday searching an agreement

Temp. Season 2012 | Epi. Ep. 121229 | 12/29/12 | 00:36  | TV-G
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Congresistas se reúnen a puerta cerrada desde el sábado en busca de acuerdos.
Ep. 121229 | 12/29/12 | 00:36 Disponible hasta 12/29/12
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Contrarreloj y a puerta cerrada


El Congreso estadounidense debate este domingo un plan para evitar que el país caiga en el abismo fiscal. En la víspera, el presidente Barack Obama exhortó a ambas cámaras alcanzar un acuerdo para evitar que suban los impuestos y se recorte el gasto en enero. De no hacerlo, la economía de la primera potencia mundial caería en el llamado "precipicio fiscal". Anoche, legisladores de ambos partidos mantenían negociaciones contrarreloj y a puerta cerrada.

¿Logrará EEUU evitar caer en el abismo fiscal? Opina en nuestros Foros.

El sábado, congresistas negociaban con premura para intentar encontrar un acuerdo que evite que el país sufra una brutal cura de austeridad, conocida bajo el nombre de "precipicio fiscal", sólo a pocas horas del plazo final que vence el lunes a medianoche, dijo la Agencia France Press (AFP).

Los consejeros de los jefes de filas del Senado, controlado por los aliados demócratas del presidente Barack Obama, trabajaban en la elaboración de un acuerdo que resulte aceptable tanto para los demócratas como para los republicanos, que dominan, por su parte, la Cámara de Representantes.

"Las discusiones están en curso", declaró el sábado un alto consejero republicano, subrayando que los detalles de un eventual acuerdo no serán hechos públicos antes de que los dirigentes de los partidos informen previamente a sus grupos parlamentarios el domingo.

La agencia española de noticias EFE destacó que tanto el líder de la mayoría demócrata del Senado, Harry Reid, como el de la minoría republicana, Mitch McConnell, mantienen reuniones a puerta cerrada para lograr un pacto bipartidista que evite una subida de impuestos para la mayoría de los estadounidenses en 2013 y, además, extienda los beneficios para los desempleados.

Fuentes legislativas confirmaron a EFE que Reid y McConnell, y sus asesores, prevén trabajar todo el fin de semana con la idea de presentar un acuerdo y someterlo a votación "mañana por la tarde" (el domingo).

Un escenario posible es que los republicanos planteen prorrogar los recortes tributarios para ingresos de hasta $400 mil, según fuentes allegadas al proceso.

El llamado de Obama


El presidente Obama señaló el sábado que el país "no puede permitirse que una herida políticamente autoinfligida" lastime a la economía nacional.

El mandatario indicó, en su mensaje semanal por radio e internet, que cree que los líderes legislativos son capaces de alcanzar un acuerdo que pueda ser aprobado por las dos cámaras antes de que se caiga en el abismo presupuestario.

Exhortó además a "la política de Washington" a no interponerse en el camino del "progreso de Estados Unidos".

Su plan, aseguró el mandatario, es "equilibrado" y protege a la clase media, recorta el gasto público "de forma responsable" y pide que los ricos paguen más impuestos.

"Seguiré trabajando con cualquiera que en serio quiera un plan integral como este, porque es lo correcto para nuestro crecimiento económico", aseguró Obama, quien recortó sus vacaciones navideñas en Hawai para resolver este problema, citó por su parte EFE.

Obama hizo su discurso a tres días del temido "abismo fiscal", que combinará una subida de impuestos para todos los estadounidenses con recortes masivos al gasto público si el Congreso no logra un acuerdo.

Obama advirtió que la subida de impuestos podría afectar al sector inmobiliario y, aunque la tasa de desempleo "es la más baja desde 2008", las familias y negocios empiezan a limitar sus gastos "ante la disfunción que ven en Washington".

El mandatario indicó que así como los estadounidenses cumplen con sus plazos y obligaciones a diario, los líderes del Congreso "deben hacer lo mismo".

"Me siento modestamente optimista al creer que se puede llegar a un acuerdo", anotó el mandatario, aunque reconoció que "nadie va a conseguir el 100 por ciento de lo que quiere", recordó Notimex las palabras de Obama.

EFE recordó que el Congreso prevé continuar las negociaciones sobre un pacto que evite el "abismo fiscal" durante todo el fin de semana, de manera que se apruebe y promulgue antes del 1 de enero próximo.

Intensa reunión el viernes

En la reunión el viernes con Obama participaron el líder de la mayoría demócrata del Senado, Harry Reid así como el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, detalla Notimex.

También el líder de la minoría republicana en el Senado, Mitchell McConnell y la lideresa de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.

Reid dijo que, a petición del presidente Obama, prepara un proyecto de ley que sería votado a más tardar el lunes y que frenaría un alza en los impuestos de la clase media con ingresos de hasta 250 mil dólares, entre otras medidas delineadas por el mandatario.

"En las próximas 24 horas espero ver cualquier propuesta seria que haga el senador McConnell para alterar este proyecto de ley", puntualizó.

Legisladores se apresuran

The Associated Press reportó el sábado que los dirigentes del Senado de Estados Unidos se apresuran a forjar un acuerdo de último momento que evite aumentos de impuestos a la clase media y demore los pronunciados recortes en el gasto, todo en un intento urgente por encontrar coincidencias luego de varias semanas de estancamiento postelectoral.

Impaciente, el presidente Barack Obama presionó a prominentes legisladores para que elaboren un acuerdo antes del plazo de fin de año, incluso uno que incumpliera el plan ambicioso que el mandatario y otros dirigentes del Congreso podrían haber alcanzado con un paquete sobre una considerable reducción en el déficit.

Los líderes legislativos podrían presentar el domingo un proyecto de legislación sobre el llamado abismo fiscal, que podría ser votado el mismo domingo o el lunes.

Y en el mensaje de los republicanos por radio, el senador Roy Blunt buscó atribuir a Obama y a Reid la responsabilidad por un acuerdo.

"Todavía podemos evitar el abismo fiscal si el presidente y el Senado controlado por los demócratas dan un paso al frente esta semana y trabajan con los republicanos para resolver este problema y resolverlo ahora", dijo.

Efectos irreversibles del abismo fiscal


De no hallarse un acuerdo en el Congreso antes del lunes, Estados Unidos se encontrará frente a un "precipicio fiscal", un baño de rigor para la mayor economía del mundo, pero cuyos efectos prevén ser graduales, y, para algunos, incluso reversibles, dijo la AFP.

Los legisladores estadounidenses se ataron ellos mismos las manos en el verano de 2011. En virtud de un acuerdo entonces, republicanos y demócratas marcaron como plazo fines de 2012 para definir un plan para reducir el déficit público, que de no hallarse implicará la aplicación de medidas drásticas en la economía del país.

Y este "precipicio fiscal" tiene ingredientes que hacen temblar: prevé una combinación de aumento de impuestos y recortes de gastos federales de más de 600,000 millones de dólares que amenazan con golpear la economía de Estados Unidos, que todavía lucha por recuperarse de la crisis de 2008.

Según el Centro de Política Tributaria, entidad de investigación independiente, el final esperado de los regalos impositivos otorgados por el expresidente George W. Bush implica un aumento de 2.000 dólares anuales por hogar de clase media, lo que podría afectar el consumo.

De acuerdo con las estimaciones de la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO), el Producto Interno Bruto (PIB) podría caer 0.5% en 2013 en un contexto de aumento del desempleo (9.1% frente al 7.7% actual).

El 'Taxmageddon'


A pesar de haberse transformado en un drama casi de Hollywood (cuenta regresiva, vuelta de tuerca y reuniones in extremis), el escenario de un "Taxmageddon" - el 'Apocalipsis' presupuestario a partir del 2 de enero - no parece muy realista, según expertos consultados por la AFP.

"Esto no es el cuento de la Cenicienta, cuando la carroza se convierte en una calabaza a medianoche", bromea Thomas Ferguson, profesor de ciencias políticas en la Universidad de Massachusetts. "Esto no es un precipicio sino más bien una pequeña colina presupuestaria", añadió.

Lo cierto es que algunos efectos no van a tardar. El aumento previsto de 2% de los aportes sociales podría comenzar a aplicarse en los sueldos de enero. El fin de la ayuda asignada a unos 2 millones de parados también podría entrar en vigor rápidamente.

Pero el aumento general del impuesto sobre la renta debería demorarse más. "Como está la situación hoy, creo que los empleadores probablemente usarán las mismas tasas de retención de impuestos que en 2012", hasta que se alcance un acuerdo, predijo Joseph Rosenberg del Centro de Política Tributaria.

E incluso si se aplica el alza, la administración podrá tomar medidas retroactivas para paliar las pérdidas de poder adquisitivo, según estos expertos.

En cuanto a los recortes previstos en los gastos, estimados en más de 100,000 millones de dólares, las administraciones involucradas podrán decidir "cuándo y cómo" ajustar sus presupuestos para el final del año fiscal en curso, en septiembre, sostuvo Rosenberg.

"Esto no será la muerte súbita a partir del 1 de enero", aseguró.

Esta es una de las grandes incógnitas del "precipicio fiscal". Si bien el impacto de la subida de impuestos prevé ser gradual, la incertidumbre puede afectar de forma considerable la economía, al tiempo que se avecina una nueva batalla en el Congreso sobre el techo de la deuda.

Ante el temor del aumento de los impuestos y de la pérdida de capital, los inversores pueden verse tentados por vender sus acciones, lo que podría desestabilizar la bolsa de Nueva York.

Previendo recortes públicos, las empresas con contratos con el gobierno, sobre todo en la industria de defensa, podrían por su parte retrasar su inversiones y contrataciones.

"Cuanto más se alarguen (las discusiones), mayor será la bola de nieve y más desvastador el daño", pronóstico el economista independiente Joel Naroff.