La economía, un tema que preocupa a Obama

Barack Obama

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama.

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Una prioridad para 2014


El presidente Barack Obama usará su discurso sobre el “Estado de la Unión” el próximo 28 de enero para insistir en medidas que impulsen el crecimiento económico y el combate a la desigualdad en EEUU, según afirmó este miércoles Jason Furman, su principal asesor económico.

“No quiero adelantarme a ninguna nueva propuesta que tengamos pero desde luego él (Obama) continuará impulsando firmemente un aumento al salario mínimo, la educación, inversiones en la infraestructura, todo lo que se necesita para el crecimiento de la economía y que ese crecimiento sea compartido”, dijo Furman, según informó Impremedia.

¿Qué debería hacer el mandatario para mejorar el rumbo económico de 2013? Opina en nuestros Foros.

El presidente del Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca señaló que, a parte de las propuestas a corto plazo, Obama tiene un plan para abordar “los problemas estructurales en la economía que se han acumulado durante décadas” y se reflejan en la desigualdad y problemas salariales.

Urgen crecimiento de la economía

A su juicio, la extensión de los subsidios de desempleo, en debate ahora en el Congreso, es importante para la recuperación económica pero, sobre todo, la urgencia está en tomar medidas para el crecimiento de la economía.

Furman destacó el incentivo económico para que el Congreso apruebe una reforma migratoria en 2014 que saque de la sombra a los 11 millones de indocumentados, al reiterar la postura de la Administración de que esa reforma “incrementa el crecimiento no sólo al atraer a trabajadores con talento sino también mediante el crecimiento de la productividad”.

“No hay una varita mágica para cumplir con todas estas metas. Se trata de una agenda económica plena, que va desde la educación hasta la reforma migratoria e inversiones en la infraestructura y un aumento al salario mínimo”, explicó el principal economista de la Casa Blanca.

“Necesitamos hacer todas estas cosas, pero también tenemos grandes problemas, que se han venido creando durante décadas y que requieren grandes soluciones”, argumentó Furman, que lidera el grupo de asesores económicos de Obama desde agosto pasado, cita Impremedia.

Furman habla con conocimiento de causa: desde antes de asumir su actual cargo, ha sido el arquitecto de varios de los logros domésticos más importantes de la Casa Blanca, incluyendo el plan de estímulo económico de 2009, el recorte de impuestos a la nómina en 2010 y un acuerdo tributario en 2012.

Las presiones sobre el Congreso

En las últimas semanas, Obama ha presionado al Congreso a que apruebe una extensión de los subsidios de desempleo, que caducaron el pasado 28 de diciembre, para 1.3 millones de personas que llevan más de 26 semanas sin trabajo.

Los hispanos registran una tasa de desempleo del 8.7%, superior a la tasa nacional del 7%, y conforman además el 18.4% de los desempleados a largo plazo.

Furman ofreció la entrevista en medio de un agrio debate nacional sobre cómo reducir la creciente brecha entre pobres y ricos en un país que se precia de promover las oportunidades para el ascenso social.

Esa brecha, empeorada con la recesión, ha crecido en las últimas tres décadas. Si en 1968 el 5% de los hogares concentró el 16.3% de los ingresos, en el 2012 éste aumentó al 22.3%, según la Oficina del Censo.

En EEUU, cerca de 50 millones de personas, o aproximadamente una de cada seis, viven en la pobreza, y ésta golpea más a las mujeres, negros e hispanos.

La lenta recuperación económica también mantiene estrujada a la clase media. De ahí que, de cara a los comicios legislativos de noviembre próximo, ambos partidos se pronuncien como sus defensores.

Promesa para los pobres de Los Ángeles

En otro parte informativo, Impremedia destaca que, como parte de su lucha contra la pobreza, el presidente Barack Obama anunciará una inversión de hasta $500 millones de dólares en los próximos 10 años, en áreas menos favorecidas de Los Ángeles como East Hollywood, Hollywood, Pico-Union, Westlake y Koreatown.

Estos vecindarios, mayoritariamente latinos, forman parte de una de las cinco zonas más pobres del país, que recibirán atención del Gobierno federal bajo el programa "Promise Zone" (Zona de Promesa) —anunciado en 2013 y diseñado para incentivar asociaciones entre los negocios locales y sus comunidades— para crear trabajos, incrementar la seguridad económica, expandir el acceso educativo y la vivienda de bajo costo.

El concejal Mitch O'Farrell, quien representa a East Hollywood, Koreatown, partes de Westlake y Pico-Union, dijo que está muy emocionado de que su distrito tendrá recursos adicionales para estos vecindarios, los cuales albergan una gran población centroamericana.

O'Farrel agregó que principalmente en East Hollywood, las últimas estadísticas indican que un 60% de la población son centroamericanos.

Dos grandes necesidades

"Las necesidades principales son dos: vivienda asequible y creación de trabajos… vamos a trabajar con los negocios y con las organizaciones comunitarias para crear fuentes de trabajo y desarrollar las comunidades", dijo O'Farrell.

Oscar Domínguez, presidente del Corredor Salvadoreño, en Koreatown, dijo que al fin se están enfocando en las áreas más olvidadas de la ciudad.

"Esperamos que esta inversión traiga oportunidades de capacitación para que las personas puedan aspirar a mejores empleos. También se necesita ayuda para incentivar a los negocios pequeños y hay que mejorar las aceras, plantar más árboles, en fin, hay que embellecer esta zona de la ciudad", dijo Dominguez.

Para el Concejal Gil Cedillo, quien representa partes de Pico-Union y de Westlake, uno de los retos principales es limpiar el área y cambiar el ambiente para ser atractivos para la clase media.

"Una vez traigamos la inversión federal podremos mejorar la infraestructura y estimular el desarrollo económico", dijo Cedillo.

"No hay duda estos vecindarios son los más pobres de la ciudad, del estado y de la nación", agregó el concejal Cedillo.

Por su parte, el concejal Curren Price, representante del sur de Los Angeles, lamentó que su distrito no haya sido incluido a pesar de que el nivel de pobreza es aún peor que en las zonas seleccionadas.

Las otras ciudades designadas por el presidente Obama son San Antonio, Texas, Philadelphia, la parte sureste de Kentucky y Choctaw Nation, Oklahoma.

Republicanos también buscan acercamientos con los pobres

En tanto, decididos a cambiar su imagen de partido que no se identifica con los que sufren, los republicanos están tratando de acercarse a los pobres y de impulsar la idea de que sus políticas ayudan a los más humildes a acceder a la clase media, informó a su vez The Associated Press.

Los líderes republicanos aprovecharon el 50mo aniversario de la Guerra Contra la Pobreza de Lyndon B. Johnson para impulsar una serie de ideas que ponen en manos de los estados los programas contra la pobreza, promueven la capacitación laboral y ofrecen incentivos impositivos a los trabajadores con bajos ingresos.

La iniciativa se ofrece como alternativa al programa económico del presidente Barack Obama e intenta enmendar el daño causado en el 2012 por el candidato a la presidencia Mitt Romney cuando dijo durante su campaña que el 47% de los estadounidenses dependen del gobierno, se ven a sí mismos como víctimas y no quieren asumir responsabilidades.

El giro se produce en momentos en que Obama presiona a los republicanos para que prolonguen un seguro contra el desempleo y se apresta a resaltar la gran brecha en los ingresos de ricos y pobres en su informe anual sobre el Estado de la Unión este mismo mes. Se espera que el mandatario proponga un aumento en el salario mínimo, que actualmente es de 7.50 dólares la hora, y plantee formas de ayudar a las casi 50 millones de personas que viven en la pobreza en Estados Unidos.

Los republicanos quieren ofrecer otros caminos para lograr los mismos objetivos.

El senador Marco Rubio dijo el miércoles que los programas del gobierno contra la pobreza son una solución parcial, en el mejor de los casos.

"Ayudan a la gente a enfrentar la pobreza, pero no los ayudan a salir de ella", manifestó Rubio, un posible aspirante a la presidencia en el 2016.

Agregó que esos programas son perjudicados por la burocracia federal y podrían dar mejores resultados si quedan en manos de los estados. Pidió que el crédito fiscal para las personas de bajos ingresos sea reemplazado con otros incentivos que estimulan a la gente a trabajar en lugar de esperar el seguro de desempleo.

Los demócratas han hecho notar que Rubio y otros republicanos se oponen a una extensión del seguro de desempleo por tres meses y a un aumento del salario mínimo, que se mantiene inalterado desde el 2009.

"Le costará al Partido Republicano convencer a la gente de que se interesa en los pobres cuando se oponen a renovar el seguro de desempleo y a subir el salario mínimo", comentó el senador demócrata Chuck Shumer.

Los republicanos dicen que subir el salario mínimo y extender reiteradamente los beneficios de desempleo no resuelven el problema de raíz. Pero no hay consenso sobre las alternativas y prominentes líderes partidarios, incluidos posibles candidatos a la presidencia, ofrecen distintas propuestas para ayudar a los pobres.