Aumentan los cierres de tiendas en Estados Unidos

Radio Shack

La mala temporada en ventas ha obligado que empresas como Radioshack miles de tiendas.

- Getty Images

En los últimos meses algunas de las marcas conocidas del país han explicado que las cosas no están yendo bien y su análisis va algo más allá de una mala temporada de ventas por culpa del mal tiempo en la mitad del país. En apenas un par de semanas, RadioShack y Staples han anunciado cierres de tiendas. Son 1,100 y 225 menos establecimientos para cada marca, respectivamente.

Estas empresas echan el cierre a algunos de sus establecimientos después de que otras como JC Penney, Abercrombie & Fitch, Aeropostale o Barnes & Noble anunciaran medidas similares.

La competencia del comercio electrónico que especialmente fuerte para quienes como RadioShack venden tecnología apenas da respiro a las minoristas que además arrastran una crisis que muchos hogares han tratado de navegar cortando todos los gastos que han podido. En este contexto, la mínima equivocación en estrategia sale muy cara, como sabe JC Penney. Muchas compañías ya débiles por estos dos motivos echan cuentas para ver si pueden hacer frente a los costes de los alquileres y personal.

En el caso de empresas de moda juvenil como Aeropostale, que en diciembre aumentó a 175 el número de tiendas a cerrar y lleva varios trimestres encadenando pérdidas ($70 millones en el último), el problema es que la juventud ya no es lo que era. Literalmente.

Y así lo están sintiendo otras tiendas caras y populares como Abercrombie & Fitch.

Los jóvenes tienen cada vez más opciones de moda en marcas más baratas como Forever 21, y las europeas H&M y Zara que cambian sus líneas de vestir más frecuentemente.

Pero sobre todo, estos clientes que antes dejaban que su ropa hablara por ellos ahora dan ese papel a los aparatos de electrónica. Los audífonos que vuelven a ser grandes, las tabletas y los teléfonos, han tomado una mayor relevancia en la imagen de unos jóvenes que prefieren gastar su ahorros comprándolos con descuentos porque sus presupuestos, dado el alto desempleo juvenil, no dan para muchos más gastos.