Ucrania, ¿de mal en peor?

Ucrania

Ucrania vive un momento difícil en materia económica.

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Para Ucrania, la ayuda financiera prometida por el Fondo Monetario Internacional sólo representa un pequeño respiro. El Gobierno de Kiev cuenta con un respaldo de 15,000 a 18,000 millones de dólares en los próximos dos años, tal vez hasta con 27,000 millones. “Ese dinero es absolutamente necesario para salvar a Ucrania de la bancarrota”, dijo Rainer Schweickert, del Instituto de Economía Mundial, de Kiel, en el norte de Alemania, en conversación con Deutsche Welle. Por el momento, Ucrania no tiene posibilidad alguna de obtener dinero del mercado internacional de capitales y necesita créditos del FMI “para salir adelante”.

Enorme déficit fiscal

El Gobierno de Ucrania cifra su necesidad de financiación en 35.000 millones de dólares, y la actual deuda fiscal, en 75,000 millones. Eso representa más de un 74 por ciento del PIB de Ucrania, para países con un crecimiento económico tan bajo como ese, “un valor bastante crítico”, como afirmaron recientemente analistas del banco Raiffeisen, de Alemania. El margen de maniobra del país es cada vez menor. Para 2015, según estima esa institución, volverá a necesitar un tramo de crédito de 10,000 a 15,000 millones de dólares.

Este oscuro panorama se ve agravado por la falta de seguridad jurídica, una corrupción floreciente y el peligro de una guerra con Rusia. Por eso hay cada vez menos inversiones de Occidente. Los oligarcas tienen cada vez más sectores de la economía bajo control, casi no pagan impuestos y depositan sus fortunas en paraísos fiscales como Chipre. "Si se pudiera detener la huída de capitales al extranjero, eso ya sería un gran punto a favor", señala Boris Kushniruk, economista y asesor del Gobierno de Ucrania. "Para los oligarcas siempre fue fácil sobornar a altos funcionarios, hasta al primer ministro, para no pagar impuestos", asegura. Pero combatir la corrupción es solo una de las exigencias del FMI. Otra de sus condiciones es que el Banco Central de Ucrania deje de sostener a la moneda nacional, la grivna. El acoplamiento de la grivna al dólar provocó que las reservas monetarias de Ucrania se redujeran casi a la mitad en 2010.

Aumento en el precio del gas

La prioridad en la lista de exigencias del FMI es la reducción de las prestaciones sociales, a fin de estabilizar el presupuesto fiscal, sobre todo, en cuanto a la subvención al suministro de gas. El Gobierno de Kiev aumentará en mayo el precio del gas para el consumidor privado en un 50 por ciento, y para las empresas, en un 40 por ciento. Sin embargo, esa medida no será muy efectiva, ya que el grupo ruso Gazprom anuló todas las rebajas al precio del gas para Ucrania. De ese modo, la empresa de energía ucraniana Naftogaz pagará a partir de abril un 44 por ciento más por las importaciones de gas, “como castigo”, según Gazprom, por las deudas impagas por cerca de 2,200 millones de dólares. Y las importaciones aumentarán aún más, ya que la actual regulación de las rebajas incluye el derecho de uso para la Flota rusa del Mar Negro en Crimea. Dado que Rusia incorporó a Crimea a la Federación Rusa, esa reducción de precio desaparece automáticamente, anunció Moscú.

Todo se encarece

Pero la población ucraniana no solo deberá prepararse a aumentos en el precio del gas. Moscú también podría encarecer los productos rusos que importa Ucrania. Las importaciones de Rusia representan cerca de un tercio del balance de importaciones de Ucrania. Pero los productos básicos también podrían encarecerse. Boris Kushniruk aconseja, por ejemplo, aumentar los impuestos al alcohol y al tabaco. “No es ningún secreto que en Ucrania hay una serie de productos que, prácticamente, no están gravados”.

Los precios suben y, al mismo tiempo, el Gobierno debe reducir las prestaciones y despedir a empleados estatales para cumplir con las condiciones que impone el FMI. Se planea recortar uno de cada diez puestos de trabajo del Estado en una primera reforma. El desempleo amenaza a decenas de miles de personas.

El mal menor

La actual crisis económica en Ucrania podría “agravarse a corto plazo” debido a las medidas que deberá poner en práctica el Gobierno para cumplir con el FMI, asegura Rainer Schweickert. “Ucrania debe contar desde ya con una disminución de su crecimiento económico en un 2,5 por ciento para este año. Cuando se apliquen las medidas, ese porcentaje podría ser aún mayor, pero existe la esperanza de que pueda controlar la situación a mediano plazo”.

Especialmente las personas con ingresos bajos enfrentan tiempos difíciles, dice, por su parte, Kushniruk. “En el momento actual, los ucranianos están dispuestos a ajustarse el cinturón, siempre y cuando no estalle una guerra”, subraya el experto. “Si baja el nivel de vida, pero, al mismo tiempo, el Gobierno deja en claro que también las grandes empresas deben pagar impuestos para detener el despilfarro de dinero de las arcas estatales, entonces la gente aceptará las reformas, ya que serán el mal menor en comparación con una posible guerra”.