Acuerdo garantiza 100% de las propinas a repartidores de NYC

Repartidor NYC

Los encargados de entregar los alimentos para cierta compañía estaban siendo engañados por sus empleadores.

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Les cobraban parte de los costos


Ordenar comida por internet a través de compañías como Seamless y Grubhub.com resulta muy conveniente. Pero en esta cadena entre cliente, compañía intermediaria de internet, restaurante y "delivery guy" (o girl) estos últimos estaban siendo engañados.

Recientemente, el restaurante Indus Valley, cerca de Broadway y la calle 100 en Manhattan, debió compensar a 11 repartidores con una cifra no revelada por impago de las propinas que los clientes destinaban para ellos.

El establecimiento, en ocasiones, cargaba a los entregadores parte de los costos de intermediación debidos a Seamless y Grubhub. Éstas cobran para que en su páginas aparezcan los restaurantes, menús y el proceso de las órdenes.

Jane Chung, abogada de los trabajadores, dijo que el restaurante retuvo $17,000 en propinas y comparó la práctica a "pasar los costos de la renta o los productos a los empleados".

Florentino Allende (40) trabajó cuatro años en el restaurante y regresó a México, donde le depositan la retribución. "A veces con órdenes enormes para la Universidad de Columbia, los profesores ya habían dispuesto propinas de hasta $200, pero luego en el restaurante nos decían que la daban después o justificaban que era por los costos del servicio en red del que debíamos pagar parte. No hacíamos nada por temor al despido", explicó.

El mexicano Eleuterio Calixto (33), laboró dos años y sigue entregando comida en la misma área. "En la hoja veíamos claramente que decía tip y que era voluntad del cliente", indicó.

Cuando no salían, los repartidores debían ayudar en otras funciones por las que no eran retribuidos. Recibían un pago fijo semanal del restaurante de $125, a lo que se sumaban las propinas.

Cuando empezó la demanda, en 2012, se enrareció el ambiente en el restaurante. No les hablaban o les gritaban hasta que los 11 repartidores se empezaron a cansar y se fueron yendo de uno en uno. "Yo fui el último que aguanté hasta el año pasado", explicó Calixto.

Tras una investigación iniciada por la Fiscalía General de Nueva York, un juez determinó que las propinas debían ser separadas de la totalidad de los cargos que las compañías por internet hacen a los restaurantes. Este caso ha forzado un gran cambio. Se deberán firmar nuevos contratos y se debe destacar en las páginas de GrubHub y de Seamless que el 100% de las propinas deben darse a los entregadores. Las dos empresas se fusionaron en mayo y no se ha revelado su nuevo nombre.