La gran batalla por el salario mínimo en EEUU

Pobreza en EEUU

Los defensores del alza al salario mínimo afirman que será una lucha contra la desigualdad.

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La lucha de muchos


Seattle aprobó recientemente que el salario mínimo llegue a los 15 dólares por hora, controvertida norma que ocupó titulares de prensa ya que se estableció con ello el salario mínimo en todo el país, el doble del salario mínimo a nivel federal, que es de 7.25 dólares.

La aprobación fue celebrada por los partidarios del aumento, que fue una de las promesas de Ed Murray para llegar a la alcaldía de Seattle, recuerda la web BBC Mundo. Ellos aseguraron que se trataba de un paso más para luchar contra la desigualdad creciente, además de una mejora en la calidad de vida de los empleados.

Pero en la cara opuesta de la moneda, varios grupos de empresarios, economistas y políticos de tendencia conservadora criticaron la medida, considerando que hará a los negocios locales despedir a empleados, además de aumentar los precios para compensar dicho incremento.

Las elecciones legislativas de noviembre ya están en el panorama, además de que en San Francisco, Chicago y Nueva York se discute también el aumento de sus respectivos salarios mínimos, por lo que el tema se muestra como dominante para la agenda política en los próximos días.

El medio recuerda que la decisión de Seattle viene tras numerosas protestas de miles de trabajadores de restaurantes de comida rápida, quienes se manifestaron en varios puntos exigiendo un incremento en sus sueldos.

¿El fin del sueño americano?

Por otro lado, desde la Casa Blanca se han mostrado receptivos a las demandas de los trabajadores. El gobierno del presidente Obama ha intentado, sin éxito, que el Congreso aprobara un incremento al salario mínimo federal que lo dejara en los 10.10 dólares.

Como los legisladores republicanos no apoyaron la medida, el presidente decidió actuar por su cuenta, y Obama decretó un aumento al salario mínimo de los empleados gubernamentales.

Las desigualdades, de acuerdo al presidente de EEUU, han llegado a poner en peligro el “sueño americano”, además de que criticó el déficit de oportunidades para algunos ciudadanos.

“Ya es hora de que subamos el salario mínimo. Seguiré empujando hasta que consiga un mayor salario mínimo para los estadounidenses que trabajan duro en todo el país”, dijo Obama en diciembre pasado.

Y mientras el Congreso de EEUU no llega a un acuerdo al respecto, varios estados y ciudades han elevado por su cuenta el salario mínimo, o por lo menos están trabajando en ello.

Seattle ha mostrado el caso más llamativo, pues es el lugar en el que se ha decretado el mayor incremento. Sin embargo, el aumento salarial allí no se dará de la noche a la mañana.

Mucho por hacer

La BBC Mundo detalla que las empresas que tengan plantillas de más de 500 empleados y que no ofrecen seguro médico deben aplicar la nueva retribución para 2017, mientras las que sí lo ofrecen tiene la posibilidad de hacerlo hasta 2018.

Los pequeños negocios, por su parte, podrán hacerlo hasta 2021. La ley permite, además, que durante los primeros años las propinas sean incluidas en la nómina para cumplir con la norma.

“El movimiento Occupy Wall Street fue el que hace un par de años puso sobre la mesa el debate sobre las desigualdades que existen en EEUU, e hizo que muchos se dieran cuenta de la magnitud del problema”, cita el medio a David Cooper, analista del Instituto de Política Económica de Washington.

“Además –continúa--, a causa de la recesión mucha gente perdió el empleo y los que tuvieron la suerte de encontrar uno nuevo vieron cómo sus sueldos se reducían”.

“Medidas como la adoptada en Seattle son una pequeña victoria para el 99%, pero todavía se debe hacer mucho para acabar con las desigualdades en este país”, concluye Cooper.