Cronología de la crisis de la deuda argentina

Cristina Fernández

La presidenta de Argentina, Cristina Fernández viuda de Kirchner.

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La crisis en fechas


Argentina enfrenta un capítulo crucial en la historia de su deuda luego de no alcanzar un arreglo antes de la medianoche del miércoles con los fondos buitre (especuladores), e ingresó en una inédita e involuntaria cesación de pagos (default).

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- Diciembre de 2001. El presidente provisional argentino Adolfo Rodríguez Saá declara un default de la deuda externa que supera los 100 mil millones de dólares, lo que representa la mayor quiebra de un país en las últimas décadas. La deuda en ese momento equivalía al 150 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).

- Enero 2005. El presidente Néstor Kirchner termina con el default al lanzar un canje de bonos de la deuda al que adhiere el 76 por ciento de sus acreedores, los cuales aceptan rebajas históricas de hasta el 75 por ciento.

- Diciembre 2005. Kirchner cancela la deuda de 10,000 millones de dólares que Argentina mantenía con el Fondo Monetario Internacional (FMI), lo que impide al organismo intervenir en las políticas económicas del país sudamericano.

- Abril 2010. La presidenta Cristina Fernández reabre el canje de bonos de la deuda para aquellos acreedores que no habían aceptado sumarse en 2005. Alcanza una adhesión del 92.4 por ciento de bonistas que aceptan rebajas y pagos a 30 años.

El resto, que es un porcentaje mínimo y está formado en general por fondos especuladores (buitres), no acepta negociar y mantiene litigios en tribunales de Estados Unidos. La deuda en relación con el PIB baja drásticamente, ya que sólo representa el 42.7 por ciento.

¿Caerá Argentina en crisis económica? Opina

- Mayo 2014. Después de años de negociaciones infructuosas, Argentina alcanza un acuerdo con el Club de París para pagarle una deuda que alcanza los 9,000 millones de dólares.

- Junio 2014. Los fondos buitre que representan menos del 8.0 por ciento de los acreedores de Argentina, ganan una demanda en los tribunales de Estados Unidos.

El juez Thomas Griesa le ordena al gobierno de Cristina Fernández que pague de inmediato y en efectivo mil 300 millones de dólares, a lo que la presidenta se niega porque viola los términos de la reestructuración de la deuda alcanzada en los canjes de 2005 y 2010.

Los buitres compraron bonos de la deuda a precios de remate y ahora los quieren cobrar con altas ganancias y sin ningún tipo de rebaja, como sí aceptó hacerlo el 92 por ciento de los bonistas.

- 26 junio. Argentina paga los vencimientos por mil 200 millones de dólares que debe cubrir a sus bonistas que sí aceptaron la deuda reestructurada, pero el juez Griesa congela los depósitos hasta que llegue a un acuerdo de pago con los fondos buitre.

Argentina padece entonces una situación inédita, porque tiene los recursos y la voluntad para pagar, pero no se lo permiten.

- Julio. El gobierno argentino lleva a cabo negociaciones en Nueva York con los fondos buitre, pero ninguna de las partes cede.

Argentina denuncia que si obedece al reclamo del juez Griesa y paga, violará la llamada cláusula RUFO establecida en los canjes de 2005 y 2010 que impide ofrecer mejores condiciones de pago a otros bonistas.

Los acreedores estarían en condiciones de iniciar demandas que alcanzarían la impagable cifra de 500 mil millones de dólares.

La presidenta Fernández denuncia el ataque de los fondos especulativos y advierte que no habrá default, porque Argentina ya pagó sus vencimientos, así que la responsabilidad es del juez que congeló el deposito.

Obtiene el apoyo de la comunidad internacional (ONU, Unasur, Mercosur, Celac, Aladi, 200 legisladores de Reino Unido e incluso del FMI).

- 30 julio. Vence el plazo para que se haga efectivo el depósito de más de mil millones de dólares que Argentina pagó a sus bonistas regularizados, en caso contrario, ingresará en una cesación de pagos.

El gobierno negocia a contrarreloj con los fondos buitre en Nueva York. Los mercados apuestan a un acuerdo de última hora, que finalmente no se dio tras horas de negociación.