La próxima semana podría darse un acuerdo por la deuda argentina

Axel Kicillof

El ministro de Economía argentino, Axel Kicillof.

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En la retaguardia de las negociaciones


Tanto bancos internacionales como los acreedores de la deuda impaga de Argentina podrían llegar a un acuerdo la próxima semana, pese a que al momento no ha habido un precio pactado sobre los papeles en cesación de pagos.

Las negociaciones que buscan poner fin al segundo default argentino en 12 años –informa la agencia Reuters—se estancaron varias veces la semana pasada, no obstante que el acuerdo haya estado cerca.

El reporte de dicho medio de información señala que bancos locales de Argentina, incluido el Banco Macro, estuvieron involucrados en las negociaciones que se dieron la semana pasada sobre la compra de los llamados acreedores holdouts, valuada en 1,330 millones de dólares más los intereses.

Quienes demandaron a Argentina están encabezados por NML Capital y el fondo de cobertura Aurelius Capital.

Ahora, “se cree” –informa Reuters— que las instituciones de Argentina están en la retaguardia de las negociaciones, y detrás de cualquier acuerdo que pudiera tener éxito se encuentran bancos internacionales. El reporte menciona a instituciones como JP Morgan, Citi y HSBC.

Reuters recuerda que las conversaciones entre los acreedores y el gobierno de Argentina concluyeron sin acuerdo el 30 de julio.

Un eventual acuerdo entre los holdouts y los bancos privados es considerado como una alternativa a la cláusula llamada RUFO de los bonos—que exige al país que ofrezca los mismos términos a los holdouts que los que se otorgaron a acreedores reestructurados--, la que ha sido un obstáculo para un acuerdo directo con los litigantes.

Finalmente, el reporte añade que cualquier banco que compre la deuda que no se cumplió a los holdouts resultará beneficiado de un alza de los mercados secundarios, cuando la cláusula RUFO se extinga a fin de año.

Argentina admite afectaciones al país por pago de deudas

Por otro lado, el ministro de Economía argentino, Axel Kicillof, admitió que el conflicto afecta al país y anunció que preparan nuevas medidas económicas.

"Esa es una batalla que por supuesto afecta a la Argentina pero tiene implicancias para el sistema financiero mundial muy complejas", dijo hoy Kicillof en Radio del Plata, cita la agencia Efe.

"No voy a negar dificultades. Las dificultades reales, como lo es el crecimiento del comercio internacional a un 2,1 por ciento el primer trimestre del año, cuando era del 4 % en 2013. Hay una desaceleración brutal. Donde haya un problema va a haber un gobierno activo desde lo económico para que no se pierdan puestos de trabajo", aseguró.

El titular del Palacio de Hacienda señaló que las exportaciones argentinas a Brasil, el principal socio comercial, descendieron un 18% y también retrocedieron las ventas a China y Estados Unidos durante el primer trimestre de 2014, pero negó que esa caída sea responsabilidad del Gobierno.

Kicillof pidió a los empresarios argentinos que tengan responsabilidad y les preguntó si "ahora van a usar a los buitres para no invertir".

"El Gobierno va a poner su parte, que los empresarios también pongan su parte", señaló después de anticipar que su equipo prepara "nuevos anuncios dedicados a la economía doméstica".

Piden a EEUU que ponga límites a Griesa

Kicillof, añade la Agencia France Press, reclamó miércoles que el gobierno de Estados Unidos intervenga en la batalla judicial.

"Estados Unidos puede hacerse el tonto, pero el juez (de Nueva York Thomas) Griesa decidió embargar algo que ni siquiera es nuestro, es de los bonistas", dijo el ministro a Radio del Plata respecto de los fondos que bloqueó el magistrado para el pago de bonos reestructurados de la deuda argentina.

Kicillof se preguntó "por qué el gobierno de Estados Unidos no le pone límites a un juez".

"Esto parece joda" (broma), dijo al calificar de ese modo las decisiones de Griesa, que bloqueó el pago a acreedores argentinos hasta tanto el país sudamericano no cumpla con su sentencia que lo obliga a pagar 1,330 millones de dólares a fondos especulativos por bonos en default.

Intima a bancos para el pago de la deuda reestructurada

En tanto, el Gobierno argentino intimó al Bank of New York Mellon y al Citibank para que distribuyan los fondos correspondientes a los acreedores de deuda reestructurada que se encuentran bloqueados por orden de la Justicia estadounidense, informaron fuentes oficiales.

En rueda de prensa, el jefe de Gabinete argentino, Jorge Capitanich, informó que presentarán intimaciones a las entidades bancarias "para garantizar que el depósito a los tenedores de bonos llegue efectivamente a ellos".

"Hay un contrato que debe ser ejecutado. Argentina cumple rigurosamente cada una de las cláusulas del contrato", sostuvo el jefe de ministros.

La AFP recuerda que el 26 de junio pasado, Argentina había hecho depósitos por unos mil millones de dólares, de los cuales 539 millones en cuentas del Bank of New York (BONY). Ese pago, no obstante, fue bloqueado por decisión judicial, en el marco del litigio.

El BoNY se defiende

Por su parte, el Bank of New York Mellon (BoNY), que tiene bloqueados los 534 millones de dólares que causaron el cese de pagos de Argentina, escribió una carta al juez Griesa defendiéndose de las acusaciones de impunidad que han vertido sobre la institución bancaria los bonistas a los que iba dirigido el pago.

En la carta también asegura que "el tribunal (de Estados Unidos) tiene la autoridad para emitir la orden propuesta (de bloqueo de los fondos) y debería hacer ejercicio de su poder por el beneficio de la no-parte del Bank of New York Mellon, que está comprometida con los requerimientos de esta corte y actuó en consonancia con ellos".

La misiva responde al texto que remitieron el 4 de agosto los bonistas europeos, apuntando la posibilidad de denunciar al banco estadounidense bajo leyes europeas por no efectuar el pago y seguir las recomendaciones de Thomas Griesa, juez que instruye el caso entre Argentina y los fondos especulativos.

"Este tribunal simplemente carece de total autoridad para fallar sobre demandas no especificadas, que todavía no han sido traídas a ningún tribunal y que se rigen por ley extranjera sobre la que esta corte no ha sido informada, que pertenecen a partes no implicadas en este litigio y que son casos fuera de su jurisdicción", decía la misiva de los bonistas europeos.

Aclaración a Griesa

El BoNY tachó estas afirmaciones de "amenazas" y mostró de nuevo su fidelidad a la ley de su país, asegurando que "todas las partes y las no-partes interesadas (en el caso) están de acuerdo con que la retención del dinero del BoNY en sus cuentas respeta totalmente los requerimientos de la tribunal y mantiene el 'status quo'", explica la carta firmada por el abogado que representa al banco neoyorquino, Eric A. Schaffer.

El BoNY redactó hace semanas una moción de aclaración a Griesa para saber qué hacer exactamente con el dinero ingresado por Argentina el 26 de junio, pero sigue esperando una respuesta más allá de la recomendación que el juez hizo en la vista del 27 de junio y que reiteró posteriormente.

Desde entonces, la entidad también ha emitido un comunicado a sus clientes asegurando que estaban "pendientes" de esa nueva orden cuya "naturaleza y fecha todavía no es conocida" y diciendo a los bonistas que el banco "no hace recomendaciones y no da asesoría legal o de inversión" a los afectados.

Después de este comunicado, y sobre todo después de que Griesa levantara la veda para varios bancos y no al BoNY para saltarse su cláusula de "pari passu" o pago simultáneo a los bonistas de deuda reestructurada y a los de deuda sin reestructurar, los bonistas europeos decidieron escribir su carta contra el juez y el BoNY.

En su respuesta a esa carta, el BoNY concluyó que "el tribunal no debería premiar a los bonistas europeos por amenazarle con poner juicios en tribunales extranjeros con el deseo expreso de deshacer las órdenes de este tribunal".

Moody’s pone en negativo la perspectiva de los depósitos

En otro parte informativo, Efe añade que la agencia Moody's puso en negativo la perspectiva de la calificación de depósitos bancarios argentinos por el "debilitamiento del entorno" a consecuencia del "default (cese de pagos) de Argentina", informó la calificadora.

En un comunicado, Moody's "afirmó las calificaciones de depósitos, deuda, emisor y familia corporativa de bancos e instituciones financieras argentinas, en escala global y nacional" pero "la perspectiva de estas calificaciones fue modificada a negativa desde estable".

La agencia fundamenta esta rebaja en el "debilitamiento del entorno operativo impulsado por el default de Argentina, el cual afectará la oportunidad de negocios, la calidad de los activos y la generación de utilidades de los bancos en medio de una desaceleración económica y un entorno de alta inflación".

En concreto, Moody's mantuvo la calificación de fortaleza financiera (BFSR) de 25 bancos argentinos, con perspectiva estable, pero cambió las perspectivas sobre los depósitos en moneda local y extranjera de 27 entidades.

Sin embargo, la agencia también apunta que "los bancos del país se encuentran relativamente bien preparados para enfrentar la caída de la economía y permanecer solventes" ya que el "nivel de capitalización es sólido y los depósitos se han mantenido relativamente estables hasta el momento, a pesar de la devaluación de la moneda y la creciente ansiedad sobre un default soberano".