El Gobierno argentino anuncia medidas para incentivar la economía

Cristina Fernández

La presidenta argentina Cristina Fernández.

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La crisis de 2008 'comienza a llegar a las economías emergentes'


La presidenta argentina, Cristina Fernández, anunció medidas de estímulo a la actividad económica para paliar las consecuencias de la crisis en los países desarrollados que han llegado a las naciones emergentes.

En un acto en la sede del Ejecutivo, Fernández anunció un plan para financiar la renovación de las flotas de ómnibus de cercanías y así estimular las fábricas locales de carrocerías, otro para promover el empleo, especialmente entre los jóvenes, y medidas para estimular el sector inmobiliario, informa la agencia Efe.

Al justificar la necesidad de adoptar estas medidas, Fernández dijo que las consecuencias de la crisis suscitada en 2008 en los países centrales "comienzan ahora a llegar a las economías emergentes".

Otros perjudicados

La presidenta sostuvo que la crisis generó un menor volumen de comercio exterior y "una reversión de los flujos de capitales, que retornan a las economías desarrolladas".

Alegó que esta situación afecta a las tasas de actividad económica de los países emergentes, entre ellos los principales socios comerciales de Argentina, como Brasil, cuyas proyecciones de crecimiento han sido corregidas a la bajada.

Aunque aclaró que "no estamos ni siquiera cerca de lo que pasaba en 2009", dijo que "hay que consumir" y que el Estado debe seguir sosteniendo la actividad vía gasto público.

De acuerdo a los últimos datos oficiales, la actividad económica en Argentina descendió un 0.2% en mayo pasado con relación al mismo mes de 2013.

El PIB argentino bajó en el primer trimestre de este año un 0.2% frente a igual lapso de 2013.

Para 2014, el Presupuesto oficial argentino prevé una expansión del PIB del 6.2 por ciento, pero analistas vaticinan una caída en la actividad de hasta el 3.5 por ciento para este año.

Un duro golpe

La Agencia France Press añade que el país recibió un duro golpe a la esperanza de recuperación la semana pasada a raíz de un fallo de la justicia de Estados Unidos que le suspendió pagos de la deuda de tal manera que calificadoras de riesgo lo declararon en mora selectiva.

La tasa de desempleo creció de 6.4% a 7.1 por ciento en el primer trimestre comparado con el cuarto trimestre de 2013, aunque descendió 0.8% en la medición interanual.

En ese sentido, el Gobierno de Cristina Fernández manifestó que Argentina espera que Estados Unidos asuma la responsabilidad por "el comportamiento de su Poder Judicial", en referencia a la denuncia interpuesta ante el tribunal de La Haya por el litigio sobre la deuda soberana.

'Mala praxis'

Durante su rueda de prensa diaria, el jefe de Gabinete del Gobierno, Jorge Capitanich, insistió en que hubo "mala praxis" en el litigio con los fondos especulativos que no aceptaron la reestructuración de la deuda argentina y denunciaron al país para cobrar el monto íntegro, señaló Efe en otro parte informativo.

El jefe de ministros aseguró que Argentina "espera que Estados Unidos asuma la responsabilidad en el comportamiento de su Poder Judicial" y que la decisión de acudir a la CIJ responde a la intención de "generar mecanismos de solución pacífica de una controversia".

Además, Capitanich afirmó que Argentina acude con expectativas "absolutamente negativas" a la reunión convocada hoy por Griesa para tratar de avanzar en las negociaciones con los litigantes, que suponen el 1 % del total de acreedores de deuda.

"Las expectativas son negativas porque el juez Griesa ha demostrado manifiesta parcialidad y claramente responde a los intereses de los fondos buitre", sostuvo Capitanich.

La sentencia mantiene también bloqueados los 539 millones de dólares que Argentina depositó en el Bank of New York Mellon para afrontar el último pago a los tenedores de la deuda que aceptaron, con importantes quitas, los canjes de deuda planteados en 2005 y 2010 (el 92,4 % del total de acreedores).

Dicho pago fue declarado ilegal por el juez hasta que Argentina haga frente a los 1.300 millones de dólares, más intereses, que debe a los demandantes.