Argentina denuncia a empresa estadounidense RR Donnelley por quiebra

RR Donnelley

"Vinimos a trabajar y la planta estaba cerrada", declararon el lunes los trabajadores de RR Donnelley.

- The Associated Press

Kirchner no cree en la supuesta crisis


El gobierno de Cristina Fernández viuda de Kirchner denunció ante la justicia a la imprenta de RR Donnelley de Estados Unidos, una de las líderes mundiales en el rubro, por alteración al orden económico y financiero al declarar el lunes la quiebra de su filial argentina por una supuesta crisis que, según la versión oficial, no se evidencia en sus registros de contabilidad.

El jefe de Gabinete de Argentina, Jorge Capitanich, dijo el viernes en una rueda de prensa que la compañía, que se declaró en quiebra, incurrió en "una maniobra por lo menos sospechosa en materia de fraude", indica Efe.

La presidenta Fernández vinculó el cierre de la compañía con el litigio legal que el país sudamericano mantiene en Estados Unidos con fondos de cobertura que le reclaman el pago de 1,500 millones de dólares por la deuda impaga de 2001, informa The Associated Press.

Según Fernández, el directorio de RR Donnelley está integrado por fondos de inversión ligados al multimillonario estadounidense Paul Singer, dueño del fondo NML Capital, uno de los que impulsaron el juicio contra Argentina en un tribunal federal de Nueva York.

"Estamos ante un verdadero caso de manejo fraudulento y de atemorizar a la población, acompañado también por ciertos medios (de comunicación) que se plegaron a la maniobra y que con grandes titulares anunciaron que 400 trabajadores quedaban en la calle", aseguró la mandataria en un acto en Casa de Gobierno.

En momentos de recesión

La compañía, con sede en Chicago, anunció el lunes en un comunicado que "afrontados a una crisis insuperable y habiendo considerado todas las alternativas viables estamos cerrando nuestras operaciones en Argentina y solicitando la quiebra de la empresa, luego de 22 años de actividad en el país".

Fernández dijo que tras conocer la noticia el gobierno indagó en la situación patrimonial de la empresa y comprobó "que era buena y no había ninguna crisis", cita la AP.

Adelantó que esta es la primera vez que el gobierno aplicará la ley antiterrorista sancionada en 2011. Según la norma, "será reprimido con prisión de dos a seis años al representante, administrador o fiscalizador de una sociedad comercial que oculte o false hechos importantes para apreciar la situación económica de la empresa o que en los balances, memorias u otros documentos de contabilidad, consignare datos falsos o incompletos".

La denuncia oficial fue presentada ante un juzgado penal.

La mandataria anunció que su gobierno también recurrirá a la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) de Estados Unidos para que tome medidas contra RR Donnelley si se comprueba que engañó a sus accionistas al informar sobre las razones del cierre de su filial en Argentina.

"Quieren ver al país de rodillas, conmigo de presidenta no lo van a ver", advirtió Fernández.

El cierre de RR Donnelley —unas de las 500 empresas más grandes de Estados Unidos según la revista Fortune— ocurre en momentos en que la economía argentina está en recesión, una inflación del 40 por ciento y una tasa desempleo en alza, que analistas privados estiman llegará al 11 por ciento a fin de año.

El cierre de la sede

El lunes, precisa Efe en otro parte informativo, la imprenta de capitales estadounidenses cerró su sede en Argentina de manera sorpresiva, anunciando a sus 400 empleados y proveedores su quiebra debido a "una crisis insuperable".

"Nosotros nos enteramos hoy por la mañana" declaró el lunes Martin Killing, delegado de los trabajadores de RR Donnelley.

"Vinimos a trabajar y la planta estaba cerrada", dijo Killing, advirtiendo que la empresa informó de la situación "a través de un papel que pego en la puerta principal".

"Lamentamos profundamente tener que comunicarle que, afrontados a una crisis insuperable y habiendo considerado todas las alternativas viables, estamos cerrando nuestras operaciones en Argentina y solicitando la quiebra de la empresa, luego de 22 años de actividad en el país", señala la nota de la empresa.

Killing denunció que el cierre es "ilegal" y que la empresa "venía con un plan sistemático" para presentar un proceso "preventivo de crisis" y decretar luego la quiebra.

La AP añade que de acuerdo a analistas privados, para fin de año el desempleo en Argentina llegará al 11 por ciento.