5 tips para caerle bien a tu jefe en 2012
El 2012 ya está aquí y muchas personas aprovechan el inicio de un nuevo año para enlistar nuevos propósitos y tratar de cumplir con ellos en el transcurso de los siguientes 12 meses. Es el caso del tema laboral que va desde encontrar un nuevo empleo, pedir un aumento, ascender de puesto, etc., pero uno de ellos es quizá mucho más importante que podría ayudarte para obtener todos los anteriores y éste es… caerle bien a tu jefe. Aquí te decimos cuáles pasos podrían ser efectivos para concretar esto último.
1. Para empezar bien el año y cumplir con este propósito tienes que saber las preferencias de tu jefe, según el portal CNNExpansión.com. Cuando entras en un empleo tienes que ubicar de inmediato cuáles son las tareas que al líder le gusta tener primero a la mano. Por ejemplo, tienes que conocer si le gustan que el trabajo sea detallista o conciso.
Pero para saber esto tienes que ser muy observador. Un error muy común es desconocer la dinámica de tu jefe. Seguramente también el líder estará evaluando tus labores y tus habilidades para cumplir con lo que se requiere.
2. Cuando se presentan oportunidades para expresar tus ideas cuida que estas sean soluciones y no problemas. Generalmente las personas que están arriba de ti conocen muy bien sus ‘baches’ que impiden que la empresa avance. Pero cuando llega una persona con nuevas propuestas para solucionar los problemas siempre destaca y es considerado para las nuevas promociones.
Por eso mismo, siempre es importante que cuando surja un problema sugieras la aplicación de un plan ‘B’ a la mano para resolverlo, pero no tardes mucho tiempo, alguna otra persona se podría adelantar.
3. Si tu jefe cuenta con personas cercanas y de confianza a él, trata de establecer contacto con ellas. No importará mucho si eres un buen empleado y realizas bien tus funciones si nadie nunca se da cuenta para comentarlo con la gente de la dirección.
Por eso mismo tendrás que dejar atrás tus inseguridades y miedos para abordar a las personas. Aunque tienes que saber cómo acercarte a ellas, ya que si eres muy insistente podrías afectar tu imagen tanto con el jefe con su equipo cercano de trabajo; ubica los momentos adecuados y las formas precisas para realizar esto. Quizá en un evento fuera del trabajo o en reuniones no tan formales.
4. No te conviertas en el interesado de la oficina o tu centro de trabajo. Quizá este comportamiento sea malinterpretado por el mismo jefe al darle a pensar que buscas su puesto.
Te en cuenta que tus respuestas o sugerencias tienen que ser políticas, incluso cuando sepas que todo el mundo está equivocado, y respetar siempre la última palabra de tu jefe.
5. Ten siempre en mente evitar las cosas malas que parezcan buenas, como dice bien el dicho. Informa de los cambios en tu línea de trabajo ya que dar sorpresas a tu jefe no siempre es muy bueno.
Los expertos recomiendan que si vas a entregar un trabajo no esperes a la fecha de entrega para informar de los cambios al trabajo que te fue requerido, aunque estos parezcan sólo para ti. Hoy en día existen muchos métodos y vías de comunicación para mantener al tanto a tus jefes sobre posibles cambios en tu trabajo, tienes que escoger uno o varios de ellos para mantener una comunicación ‘sana’ con tus altos mandos.