Era ladrona antes de tener un imperio de la moda

Sophia Amoruso

Sophia Amoruso es la actual directora ejecutiva de Nasty Gal.

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De ladrona a exitosa comerciante


Sophia Amoruso es la actual directora ejecutiva de Nasty Gal, el sitio de comercio electrónico de mayor crecimiento en Estados Unidos, pero su pasado no es precisamente ejemplar.

“Aprendí a las malas que tomar atajos y vivir de gratis no es realmente vivir gratis”, dijo la empresaria que creció odiando la escuela, que era considerada una inadaptada social y que se entregó a una vida de anarquía, tratando de vivir sin gastar dinero.

Según la web de la BBC Mundo, la empresaria recibió una llamada de alerta al ser atrapada robando en una tienda, lo que hacía con frecuencia para mantener su estilo de vida.

Amoruso admite hoy día que los errores que cometió al ser una jovencita fueron cruciales para construir Nasty Gal, una empresa que actualmente tiene un valor de 100 millones de dólares.

Nasty Gal era una tienda simple que vendía en 2006 artículos de moda clásicos a través de eBay. “Fue como lanzarme yo misma a la pared, como cuando uno lanza espaguetis para ver si se pegan”, dice al respecto la mujer.

Esa mujer que definitivamente no cumple con las características de un jefe cualquiera, tuvo que mudarse en 2003 tras el incidente del robo de la tienda. Se mudó a San Francisco, California. Dejó la escuela para empezar a vender ropa clásica, inspirada en un libro.

La BBC Mundo cita que la mujer aprendió a través de vender en eBay a responder a cada comentario de sus clientes, además de entenderlos y conocerlos. Fue expulsada del lugar por una disputa con vendedores rivales, por lo que compró el dominio NastyGalVintage.com y se comunicó con sus clientes a través de las redes sociales.

“Utilizar redes sociales me permitió tener una conversación con nuestros clientes. Yo diría que fue la razón número uno por la cual creamos conciencia de marca (…) La mayoría de otras marcas de modas, incluyendo las que llamo de competidores, están manejados por viejos blancos, y el cliente lo sabe”, dice Amoruso.

Esta chica se encargó de crear atuendos de pies a cabeza, mezclando lo viejo, lo nuevo, lo caro y lo barato, generando todo un estilo de vida. Lo anterior contribuyó a que se generara fidelidad entre sus consumidores y la marca, que sigue en expansión.

Y para futuras jefas jóvenes, la mujer da el siguiente consejo: “no se comporten como si ya hubieran llegado, cuando simplemente están recibiendo la invitación”.