¿Qué hubiera pasado si BlackBerry se hubiera llamado MegaMail?

BlackBerry

La historia de BlackBerry habría sido muy diferente con otro nombre.

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Los nombres pueden determinar el futuro de las empresas


Las empresas que nacen, como los recién nacidos, deben de tener un buen nombre, pues de lo contrario pueden quedarles cicatrices que les duren toda la vida, por lo que este quizá sea el primer gran reto al que se enfrenta el fundador.

Mikael Cho le contó a sus amigos que crearía una empresa en Montreal, Canadá, que se llamaría “Ooomf”, y aunque a ellos les gustaba el nombre, pocos acertaban a la hora de escribirlo, relata la web BBC Mundo. Entonces Mikael se percató de que necesitaba otro nombre.

“Algunas palabras tienen características que promueven la imaginación y generan interés. No subestimes el poder de un nombre para conseguir cosas por sí solo”, dijo al medio David Placek, el creador de la consultora para la denominación de marcas Lexicon.

Por ejemplo, quizá BackRub no habría logrado el éxito que hoy en día tiene Google.

Entre el éxito y el fracaso

En 1998, una pequeña empresa de Canadá buscó a Lexicon para hallar el nombre perfecto para su teléfono móvil, que tenía la capacidad de enviar correos electrónicos. Lo que los directivos no sabían era si decidirse por MegaMail o ProMail.

En la lluvia de ideas salió la palabra “strawberry”, sugiriendo frescura y diversión. Alguien corrigió: “blackberry”. Los ejecutivos de Research in Motion añadieron a la palabra dos letras mayúsculas, con lo que dieron origen a la popular “BlackBerry”, que luego dio el nombre también a la empresa.

Y aunque en los últimos años se ha visto superada por el iPhone de Apple y teléfonos que utilizan el sistema operativo Android, la empresa ha vendido más de 33 millones de unidades para el popular aparato.

Hoy en día, nombrar una empresa o producto se ha vuelto una tarea “muy difícil”, reconoce Placek a BBC Mundo.

Y si estás precisamente en el proceso de nombrar tu marca o producto, fíjate primero en el nombre de los competidores. “Escríbelos todos en una pared y comprométete a no copiarlos”.

Como empresa, debes saber la historia que quieres contar y por qué, y a partir de ahí comenzar a generar nombres. Y dentro de los nombres que sorprenden al propio Placek se encuentran el de la aplicación WhatsApp, así como los productos deApple. “Fíjate en el iPhone. Agarraron una palabra asociada con lo doméstico y le pusieron solo una letra al principio, lo cual fue determinante”.