Publicidad | Vea su anuncio aquí

  • Niños Dios
  • Niños Dios
  • Niños Dios
  • Niños Dios
  • Niños Dios
  • Niños Dios
  • Niños Dios
  • Niños Dios
  • Niños Dios
  • Niños Dios
  • Niños Dios
  • Niños Dios
  • Niños Dios
  • Niños Dios
  • Niños Dios
  • Niños Dios
  • Niños Dios
  • Niños Dios
  • Niños Dios
  • Niños Dios
  • Niños Dios
  • Niños Dios
  • Niños Dios
  • Niños Dios
  • Próximo álbum

Los niños Dios: Tradición y negocio

Este 2 de febrero se celebra el Día de la Candelaria, fecha que no sólo representa parte de una cultura, también una fuente de empleo para cientos de mexicanos.
La Plaza García Bravo, en la Ciudad de México, se llena de color y negocios que ofrecen desde vestimenta hasta compostura de Niños Dios.
Precisamente uno de los artesanos que se dedica a esta industria es Isaías González Rangel, un pequeño empresario que por más de 40 años se ha enfocado a la compostura de los conocidos Niños Dios.
"Es un oficio que ya viene de familia, conmigo es la tercera generación, y ya mis hijos y nietos también se están dedicando a esto", comentó para Univision Isaías González.
Él como muchos otros artesanos mexicanos afirmó que esta es una tradición que no debe perderse, por el contrario, debe ser respaldada por el gobierno para que así pueda perdurar.
Isaías es dueño de su propio negocio, una fábrica ubicada al norte de la Ciudad de México, en la que da empleo a más de seis trabajadores.
Sin embargo, del 2 de enero al 2 de febrero, tienen un permiso gubernamental para establecer sus negocios en la Plaza García Bravo, en el Centro Histórico de la Ciudad de México.
El pequeño negocio se encarga de crear figuras religiosas las cuales, afirma, son hechas de manera artesanal, "no como las figuras chinas que están hechas todas con máquinas y son de mala calidad".
Isaías, como muchos otros pequeños empresarios, ha sentido la presión por la llegada de los productos de procedencia china, lo cual se ha reflejado la baja de ventas.
"Fácil un 50% de las ventas ha bajado”, agregó el pequeño empresario.
El artesano comentó: “Ahorita en lugar de querer reparar un niño de estos prefieren comprar un niño ya hecho, uno con una calidad más baja".
"Lamentablemente no tenemos una organización, ni un apoyo, y desgraciadamente los chinos nos han venido a dañar", afirmó el empresario.
"La misma necesidad nos hace que sigamos en el oficio", mencionó González Rangel.
Por eso que afirmó: "Necesitamos el apoyo del gobierno, que entiendan que este tipo de tradiciones se deben rescatar".
Pero las bajas ventas no son proporcionales con el precio del material, por el contrario.
"Todo el material que utilizamos es caro porque el ejemplo, los pinceles son de importación, las pinturas han subido, al igual que el resto de los materiales".
Isaías mencionó que eso influye claramente en las tarifas que ellos cobran por la compostura de cada niño Dios.
"No todo sale al mismo precio, depende de la artesanía y la calidad".
La tradición de vestir y presentar a los Niños Dios llegó a México con la Conquista; sin embargo, el paso del tiempo ha ido mermando a los seguidores, y con ello, las ventas de estos pequeños negocios.
Sin embargo, Isaías afirmó que a pesar de eso, la creación de figuras religiosas le ha permitido sacar adelante a su familia.
"Anteriormente me dediqué a ser maestro de secundaria pero finalmente me decidí por el oficio de la familia (...) este oficio le ha dado de comer a mi familia".
Este empresario ha podido exportar sus productos a Guatemala, y provee con frecuencia fiestas patronales en otras partes de la República Mexicana.
Aunque la venta y reparación de Niños Dios sólo se hace en una época del año, el resto del tiempo "nos dedicamos a hacer esculturas, y otras figuras religiosas".
Son decenas de empleos los que se crean con esta tradición, la cual debe ser conservada por el bien de la cultura, y sobre todo, por el de cientos de familias.

Publicidad | Vea su anuncio aquí

Próximos álbumes

Las mejores regiones del mundo para hacer negocios

Fotos: las excentricidades de los millonarios

Celebridades que aseguraron algunas partes de su cuerpo

Las compañías mexicanas más grandes del mundo

Disfruta más imágenes
a tu izquierda