Las claves del liderazgo femenino

Liderazgo femenino

Actualmente, diferentes sectores experimentan el liderazgo femenino.

- Thinkstock LLC/Picture Quest

Por: Victoria 147


Ya sea con la familia, amigos o el trabajo, siempre estás ejerciendo tu liderazgo, el cual está determinado por tus experiencias pasadas, actitud y forma de ser. Sin importar el nivel de responsabilidad que las personas tengan en una empresa, su liderazgo siempre saldrá a flote y éste puede modificarse, desarrollarse y fortalecerse.

Hombre y mujer, ¿quién es mejor?, definitivamente ninguno; ambos tienen las mismas capacidades laborales, en lo que difieren es la manera en la cual obtienen los resultados.

Para Tom Peters el valor del liderazgo femenino en la empresa no sólo es importante por aportar una solución al “vacío” de talento que existe en algunos organismos, sino que además, su estilo de liderazgo, da un giro o un respiro al liderazgo que actualmente se ejerce en las instituciones y que ahoga el crecimiento.

Según el IPADE las empresas que tienen mejor desempeño organizacional, manejo de riesgo más efectivo e incluso índices menores de problemas financieros son aquellas que cuentan con presencia femenina. Sin embargo, su participación aún es menor en relación a la del hombre, por ejemplo, tan sólo el 25% de las mujeres en México (y 22% en Estados Unidos) ocupan puestos en la alta dirección y sólo el 7% (México) y el 15% (Estados Unidos) en consejos de administración.

Se piensa que el liderazgo de las mujeres va más con un estilo democrático/participativo, ya que la tendencia de éstas ante la toma de decisiones es a comportarse de un modo más amable, empático y atento a las relaciones interpersonales; asumiendo más el rol de negociadora. A diferencia del hombre que es más agresivo, competitivo, independiente y seguro de sí mismo al momento de tomar una decisión (o ejercer su liderazgo en alguna situación).

En ambientes laborales, la mujer prefiere intervenir tentativamente y no llamar tanto la atención hacía ella, acepta indicaciones de los demás, apoya y tranquiliza al equipo sugiriendo soluciones para problemas de relaciones interpersonales. Sin embargo, hay que destacar que este tipo de actitud, hace que la solución que aporta a través de su toma de decisión sirva más a un largo plazo que a uno inmediato, lo cual garantiza el avance y crecimiento de la empresa.

Esto lleva a que algunos consideren que las mujeres ejercen un liderazgo que responde mejor a las necesidades de la nueva dinámica social y económica por ser más solidario, flexible, cooperativo, participativo y por trascender al mero interés económico.

Ahora bien, si tuviéramos que enlistar las características del liderazgo femenino, esta sería nuestra propuesta:

Empatía: toma en cuenta sentimientos y expectativas de su equipo de trabajo para impulsarlos profesionalmente y sacar lo mejor de ellos.

Organización: tienen la habilidad de administrar el tiempo de manera eficiente al priorizar las tareas. Gusta lograr objetivos concretos y la interacción entre todos los miembros de su equipo.

Comunicación: son más directas al pedir o dar instrucciones a su equipo. Motivan a su equipo y gana su confianza. Su retroalimentación es con base en resultados y logro de objetivo en vez de criticar y castigar los incumplimientos.

Toma de decisiones: piensan en los intereses de su equipo y/o involucrados en los proyectos que maneja. Prefiere hacer consenso para llegar a la decisión final. Comparte su “poder” y la información con su gente, lo que permite una mejor toma de decisiones.

Negociación: se dice que por naturaleza son más maternales que los hombres, por lo que buscan siempre conciliar y negociar antes de atacar.

Finalmente recuerda, un buen líder no es aquel que utiliza un estilo específico de liderazgo, sino aquel que emplea el estilo que más conviene a la situación que enfrenta y las personas que dirige. Pero, si queremos aprovechar el liderazgo femenino, su creatividad, su trabajo, sus competencias y su asertividad para la toma de decisiones, no detengamos el empuje de las mujeres ejecutivas y emprendedoras. Pues ser mujer hoy, significa ser integral, es decir tener un balance entre la vida familiar como madre y pareja, con la vida laboral, sin tener que renunciar a ninguna de ellas.

Conoce más sobre Victoria 147