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Separación de las deudas con tarjetas de crédito cuando llega el divorcio

Te separas de tu pareja, de la deuda no

- Getty Images

Primero salda las deudas

Puedes divorciarse de tu cónyuge pero, a no ser que tomes recaudos adicionales para protegerte, deshacerse de las deudas de tarjetas de crédito en común es más difícil. Las compañías de tarjetas de crédito no están obligadas por las sentencias de divorcio, y pueden perseguirte para cobrar deudas contraídas conjuntamente si tu ex-cónyuge no las paga.

Por ese motivo, los abogados de divorcio, asesores financieros y asesores de crédito te recomiendan acabar el matrimonio sin que haya deudas conjuntas. Ya sea cancelando juntos las deudas de las tarjetas que sacaron en común o dividiendo esas deudas y transfiriéndolas a otras tarjetas que estén a nombre de cada uno de los cónyuges, el objetivo es eximirte de responsabilidad frente a las deudas de tu ex.

También es importante realizar un inventario de tu billetera y asegurarte de cancelar todas las tarjetas de crédito conjuntas durante el trámite de divorcio.

Evita problemas

Las consecuencias de comenzar una nueva vida de soltería con deudas contraídas de a dos pueden ser potencialmente dolorosas: si tu ex llega a declararse en bancarrota, o simplemente no paga sus deudas, los acreedores pueden recurrir a ti para recuperar el importe total de la deuda, más los intereses y penalizaciones. Puedes incluir en el acuerdo de divorcio cláusulas que obliguen a tu ex a pagar, pero volver al juzgado será costoso y te quitará mucho tiempo.

"Para algunas parejas se convierte en un juego emocional del tipo 'si él (o ella) puede gastar dinero, entonces yo también', y cada cónyuge termina reventando al máximo las tarjetas de crédito", dice Tina Tessina, autora de Money, Sex and Kids: Stop Fighting About the Three Things that Can Ruin Your Marriage (Dinero, sexo e hijos: deje de pelearse por las tres cosas que pueden arruinar su matrimonio).

"En definitiva, puedes ahorrarte un montón de dinero si llegas a un acuerdo acerca de quién pagará las deudas de las tarjetas conjuntas. Si no lo logras, recurre a un mediador o asesor financiero, que será menos costoso que un abogado".

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