Un 2014 más feliz y con más dinero

Rico y feliz

Haz los ajustes que sean necesarios para tener una economía feliz en 2014.

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Lógralo mejorando tus finanzas


Una vez terminadas las locas fiestas de fin de año, puedes sentarte cómodamente y revisar cómo te dejó económicamente el 2013 y hacer los ajustes que sean necesarios.

Si eres jubilado y vives según tus ingresos fijos, estás a la mitad de una carrera profesional agitada, o simplemente estás empezando de nuevo, unos cuantos días de asuntos financieros a principios de año pueden ayudarte a ahorrar dinero, aprovechar al máximo tus inversiones y evitar cometer errores pasados.

A continuación, te presentamos algunas áreas en las que debes concentrarte para tener un próspero año 2014 y mucho más.

Actualiza tu presupuesto

Un presupuesto debidamente organizado y administrado puede ayudarte a evitar deudas y lograr tus objetivos financieros, incluso si se trata de ahorros bien financiados o una cuenta de jubilación, un plan de ahorros para la educación superior, un fondo para emergencias o cualquier otro objetivo. Siempre y cuando te mantengas dentro de tu límite de gastos, puedes derrochar un poco en darte gustos sin sentirte culpable. Pese a lo que puedas pensar, organizar el presupuesto no tiene que ser complicado.

A medida que revises tus gastos para organizar tus objetivos presupuestarios, decide dónde puedes economizar en tus gastos habituales. ¿Realmente necesitas 500 canales de cable? ¿Utilizas todos los minutos libres de tu teléfono celular?

Visita las páginas web de las compañías con las que tienes contratos y las de sus competidores, y busca opciones más económicas. Comunícate con el Servicio de atención al cliente para tratar de negociar mejores acuerdos para los próximos servicios.

Elabora el inventario de tu hogar

¿Recibiste una televisión nueva o una cámara digital como regalo por las fiestas? Ahora es el momento para actualizar o crear un inventario de artículos en tu hogar para efectos del seguro.

Si aún no tienes un inventario, puedes usar una hoja de cálculo simple o una tabla de Microsoft Excel o Word, o aplicaciones similares en el software gratuito Apache OpenOffice (openoffice.org).

Guarda el archivo en una carpeta donde guardes fotos o videos de los artículos o cuartos cubiertos. Guarda una copia de seguridad actualizada de la carpeta, incluida una en una ubicación lejos de casa. Otra opción es usar el servicio de inventario gratis Know Your Stuff (Conoce tus pertenencias) del Instituto de Información sobre Seguros [Insurance Information Institute] (knowyourstuff.org).

Ajusta tu seguro

Ahora que has actualizado tu inventario, revisa tu cobertura del seguro de propietario. ¿Necesitas aumentar la cobertura o quizás agregar una cláusula adicional para cubrir nuevos objetos de valor, como joyería fina u obras de arte? ¿Tus circunstancias actuales han cambiado y ahora cumples con requisitos para obtener descuentos? Por ejemplo, ¿instalaste un sistema de alarma?

Lo mismo sucede con la cobertura de tu auto. ¿Tú o tu pareja manejan menos millas en la actualidad? ¿Tu conductor adolescente saca excelentes notas en todos los cursos de la escuela? Hacérselo saber a tu compañía de seguros podría resultar en una reducción de tus primas por cualquiera de estas razones. Y pregunta sobre otros descuentos.

Además, ¿tu auto ya está tan viejo como para ameritar que ya no le saque cobertura de colisión? Por lo general, recomendamos hacerlo cuando la prima anual excede el 10 por ciento del valor de tu auto. Evalua, por separado, el seguro comprensivo, que protege a tu auto contra daños que no sean causados por choques o por el impacto con un animal. Generalmente, el seguro comprensivo es más económico que la cobertura de colisión, por lo que podría valer la pena mantenerlo.

Revisa tu solvencia de crédito

Tienes derecho a una copia gratis de tu informe de crédito de cada uno de los tres burós de crédito más importantes, cada 12 meses, que puedes obtener en annualcreditreport.com. Un truco inteligente es solicitar un informe cada cuatro meses, empezando desde enero. Si encuentras un error, analízalo de inmediato con el buró de crédito y revisa tus otros informes también.

Si tus informes no tienen ningún error y manejas tu crédito de manera responsable, tu historial crediticio se va a cuidar solo y no habría necesidad de comprar estos reportes.

Reevalúa tus inversiones

No es necesaria una revisión general para tener una estrategia sólida de inversiones, pero podría necesitar un pequeño ajuste. Si tienes un asesor financiero, haz una cita para verlo. Si necesitas uno, acepta recomendaciones de tus amigos o familiares, o visita la página web de la Asociación Nacional de Asesores Financieros Personales (napfa.org). Si administras tus propias inversiones, examina el panorama general, quizás listando todas sus propiedades y valores.

¿Tu vida ha tenido cambios que afecten la manera cómo debe posicionar su cartera de acciones? Por ejemplo, si eres jubilado (o si tu pareja lo es) o alguno de los dos se va a jubilar pronto, verifica que no esté sobreexpuesto a riesgos

Asimismo, analiza los cambios en las condiciones del mercado. Con las tasas de interés listas para aumentar, puede ser el momento de revisar otra vez tus certificados de depósito y cuentas de ahorros. Mientras lo haces, compara tus tasas y cargos bancarios con la competencia (una buena fuente es Banrate.com). Puede ser el momento de realizar un cambio.

Incluso si no hay necesidad de cambiar tu estrategia de inversión, podrías necesitar equilibrar nuevamente su cartera con la finalidad de restaurar su planificada combinación de acciones, bonos y otras inversiones. Por ejemplo, el año pasado, el valor de las acciones subió hasta un 30 por ciento mientras que los bonos cayeron, la proporción de tus acciones puede ahora ser mayor de lo que planeaste, mientras que la de tus bonos puede ser menor.

Examina tus sistemas financieros

¿Sobregiraste tu cuenta corriente durante los últimos 12 meses sin querer? ¿Olvidaste pagar una o dos cuentas? ¿Dejas que los cheques se amontonen en tu escritorio hasta que tienes la oportunidad de cobrarlos? Ahora es el momento de revisar tus sistemas financieros para saber qué funciona y qué no.

Depósito directo. Si reúnes todos los requisitos para un depósito directo, pero no lo aprovechas, ahora es buen momento para registrarse. Si tienes muchas cuentas financieras, los depósitos directos habituales pueden ayudarte a reducir los cargos bancarios. Algunos empleadores te permiten dividir tu depósito directo en más de una cuenta, como en una cuenta de ahorros y una de cheques, o en cuentas corrientes separadas.

Pagos automáticos. Puedes evitar firmar cheques, pagar cargos atrasados y daños a tu historial crediticio al girar la suma de dinero de tu cuenta corriente permitiendo que las compañías, a las que les debes dinero, hagan retiros automáticos de tu cuenta corriente o te cobren directo de tu tarjeta de crédito.

Si ya lo has realizado con éxito para algunos pagos, averigua si puedes hacer lo mismo para otras transacciones. Por otro lado, si has tenido problemas con su pago automático de facturas, quizás por sobregirar tu cuenta corriente, decide si esta es una buena opción para ti.

Un truco para evitar sobregiros es ingresar el monto de la cuenta en tu registro de cheques cuando recibas el estado de cuenta, en lugar de hacerlo cuando retires el monto. De esa manera, no gastarás por error el dinero que necesitas para realizar el pago. Recuerda que los pagos automáticos de facturas no te exoneran de la responsabilidad de revisar tus estados de cuenta e informar cualquier error inmediatamente.

Alertas. Otra forma de evitar los sobregiros de sus cuentas es que su institución financiera te envíe alertas a tu correo electrónico. Por ejemplo, puedes organizarlas para que las envíen cuando los saldos de tu tarjeta de crédito o de cheques alcancen cierto nivel, o cuando tengas un depósito o débito en tu cuenta de cheques. Ajusta tus alertas existentes basándote en qué tan útil han sido el año pasado. Revisa si tu institución financiera ha añadido más opciones para las alertas.

Otros avisos. ¿Te olvidaste del plazo para realizar los pagos trimestrales de impuestos el año pasado o pagar el préstamo libre de intereses que obtuviste cuando compraste tu nuevo juego de comedor? ¿Y qué paso con el pago por presentar los formularios de descuento? Organiza o revisa tus propios avisos mediante un software de computadora o teléfono inteligente, tales como Microsoft Outlook o aplicaciones web como Google Calendar.

Guarda registros. En lo que se refiere a guardar recibos, garantías, estados de cuentas bancarias, y otros documentos importantes, piensa en lo que hiciste y no funcionó en el 2013. Es probable que tengas que sustituir tu archivador por uno electrónico. O tal vez solo tienes que evitar que se te amontonen los papeles. En su lugar, tómate un par de horas más, o menos, cada mes para poner las cosas a buen recaudo de modo que puedas encontrarlas más adelante sin causar una avalancha.

Probablemente, has ajustado su sistema para guardar registros de impuestos después de archivar tus impuestos en abril de 2012. Si no es así, ahora es el momento de comprar un par de carpetas de acordeón o un escáner.

También deshazte de los documentos que ya no necesites. ¿Has estado guardando seis versiones anteriores de tu testamento? ¿Sigues guardando las garantías de productos como el televisor que desechaste hace años?

Revisa el contenido de cualquier caja de seguridad. Tira todo lo que ya no necesitas. Entre los documentos que no deberías tener como copia única son los testamentos y otros elementos que tus seres queridos necesitarán si algo te sucede.

Reduce el papeleo. Cada vez más empresas están ofreciendo enviar las facturas y estados de cuenta electrónicamente o que estén disponibles en línea. Eso podría ser una opción si te sientes abrumado por el desorden.

Por otro lado, si ya te has inscrito para recibir los estados de cuenta electrónicos, pero te percatas de que los dejas en tu bandeja de entrada como no leídos o no entras a tu correo para verlos, considera la posibilidad de volver a la versión impresa. Primero averigua si tienes que pagar alguna comisión para obtener tus estados de cuenta impresos.