¡Quítate la vergüenza y aprende a regatear! Te hará ahorrar mucho dinero

Recomendaciones para regatear con éxito

Recomendaciones para regatear con éxito

Steps to haggle with success

Haz que tus negociaciones siempre acaben con dinero a tu favor.       &...

Make your negotiations always end up with money in your favor.

Temp. Season 2013 | Epi. Ep. 130714 | 07/14/13 | 02:32  | TV-G
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Ep. 130714 | 07/15/13 | 02:32 Disponible hasta 07/14/13

Podrías ahorrarte hasta $300


¿No te gusta regatear? No eres el único, la nueva encuesta nacional de Consumer Reports reveló que sólo el 48% de los compradores intentaron regatear para obtener un mejor precio en productos y servicios cotidianos en los últimos tres años, porcentaje menor en comparación con el 61% en 2007.

Pero si no tienes las agallas para hacerlo, te lo pierdes. El 89% de los que regatearon tuvieron éxito al menos una vez. Los que regatearon con éxito al comprar muebles ahorraron $300 en promedio, al igual que los que cuestionaron algún cargo relacionado con su atención de salud. Aquellos que cuestionaron los planes de telefonía móvil ahorraron $80.

Es obvio que las personas que no regatean están perdiendo dinero. Entre los casos exitosos que hemos escuchado se encuentran:

-Karen Wessel, ayudante de maestro de Tuckahoe, N.Y., necesitaba una cirugía de catarata, pero no contaba con seguro médico. La recepcionista del consultorio de su optometrista, en una ciudad pudiente, le dio un precio estimado de $10,000. Pero el optometrista también tiene una oficina en una pequeña ciudad y le sugirió visitar a un colega allí. "Les expliqué que no tenía seguro médico, mencioné que entendía que la cirugía costaría alrededor de $10,000, y pregunté si podía recibir algún tipo de indulgencia", comenta Wessel. El médico accedió a operar en una clínica con costos menores en lugar de un hospital y aceptó $1,000 por sus servicios. La tarifa del establecimiento fue de $1,100 y $300 por la anestesia. En total: $2,400. "El campo de seguros médicos es como una enorme casa de humo y espejos, y uno puede perderse o desviarse con facilidad si no presta atención", comentó la paciente aliviada. "Tengo un estilo conciliador, siempre tengo mi chequera a la mano y ofrezco pagar en el momento".

-El ejecutivo bancario jubilado Ed Detwiler y ocho de sus vecinos de Columbus, Ohio, recibieron una factura de $40,000 por extirpar 35 fresnos enfermos de sus propiedades. Los vecinos actuaban en forma individual, pero Detwiler los persuadió para unir fuerzas y permitir que el contratista trasladara los equipos pesados por sus céspedes, facilitando así el trabajo y haciéndolo más barato. Esto le ahorró al grupo alrededor de $8,000.

-Angela Harman quería actualizar el sistema de aire acondicionado central en su hogar de Crestview, Florida y consideró reemplazar un horno antiguo al mismo tiempo. Tuvo dudas sobre su primera elección de la unidad de A/C y quiso mejorarla, pero el costo de $6,636 no le agradó. "Les dije que realmente nos gustaría tener el mejor modelo, pero les pregunté si podrían reducir el precio”, indica Harman. El vendedor accedió a $6,400, pero Harman no había terminado aún. "Sería genial si pudieran añadir un termostato nuevo", un monto adicional de $100, le sugirió. Harman consiguió su termostato, y gracias a la actualización completa del sistema, el vendedor restó otros $140 como crédito por el contrato de servicio para la antigua unidad.

Producto/Servicio  Negociaron Con éxito  Ahorraron $100+ Ahorro promedio
Electrodomésticos 39% 94% 81% $200
Joyería 32% 94% 68% $150
Muebles 43% 91% 87% $300
Antigüedades 48% 89% 72% $100
Electrónicos personales 27% 89% 75% $200
Planes de telefonía móvil 33% 76% 50% $80
Tasas de banco o tarjetas de crédito 32% 73% 64% $100
Facturas médicas o dentales 19% 69% 85% $300

Por qué regateamos con menor frecuencia

Desde la encuesta realizada en 2007, las tasas de regateos han disminuido en cada categoría de productos y servicios, con excepción de los electrodomésticos. La mayor caída involucró tasas de banco y tarjetas de crédito: el 25% menos de estadounidenses las cuestionaron en comparación con 2007. También hubo una gran caída en la cantidad y tasas de éxito de aquellos que trataron de negociar por cargos médicos.

Pudo haber una razón positiva por menos regateo sobre tasas financieras. La Ley de Tarjetas de Crédito (Credit Card Act) de 2009 puso en marcha las radicales reglas a favor del consumidor, que incluye el requisito de que los bancos proporcionen un aviso de 45 días de cambio de tasas.

En cuanto a la caída en la negociación en el campo médico, la editora médica asociada de Consumer Reports, Dra. Orly Avitzur, sugiere que podría deberse en parte al cambio de prácticas médicas pequeñas a grandes prácticas asociadas con hospitales que está en vigencia. "Pudo haber sido más fácil negociar con su médico que era dueño del consultorio que con alguien que es un empleado de un gran sistema de atención médica", señala Avitzur. A menudo, los médicos en grupos grandes no tienen autoridad para negociar asuntos financieros.

Sin embargo, es difícil explicar la disminución en los regateos de otros productos y servicios. Después de todo, la crisis económica debería haber generado un ejército de cazadores de ofertas. Stephen Hoch, profesor de marketing en la Escuela Wharton de University of Pennsylvania, atribuye la renuencia, en parte, al temor a ser avergonzado, parecer pobre o escuchar la palabra no. "Es como salir en una cita romántica", dice Hoch. "Algunas personas simplemente no invitarán a otra por miedo al rechazo".

Steven Cohen, presidente de la compañía Negotiation Skills, consultores de estrategias para negociar, se pregunta si los estadounidenses están siguiendo el ejemplo del estilo político negativo actual. "Las personas ven que la negociación no está funcionando entre sus funcionarios electos en D.C.", declara Cohen. "La polarización del lado A versus el lado B es tal que si el lado B negocia con el lado A, terminará por hacer el ridículo".

La historia de un ahorrador: la forma de negociar da buenos resultados

Soy un comprador tan quisquilloso que una vez regresé una sandía que no estaba dulce. No es una sorpresa que el regateo sea parte de la rutina diaria. Mezclando agallas y humor con un estilo relajado, parece que gano más a menudo de lo que pierdo, incluso si es una pequeña victoria. Mis pautas: nada está fuera de los límites, sea educado y sepa qué constituye un precio justo. A continuación, algunas de mis recientes victorias:

Anteojos: Mi esposa y yo visitamos una tienda independiente y encontramos una montura para ella por $500, más allá de nuestro presupuesto. Haciendo nuestra mejor rutina de "policía bueno, policía malo" frente al vendedor, nos lamentamos que unos cuantos marcos más baratos no fueran lo suficiente bonitos. Después de casi 15 minutos de ir y venir, mi esposa decidió que deseaba el par costoso. En lugar de presionar al vendedor, le dijimos que queríamos tiempo para pensarlo y caminamos por la tienda para que el vendedor pudiera hablar con el dueño. Cuando regresamos, nos ofrecieron un descuento del 50%.

Auto de alquiler: Para ahorrar dinero, reservé un auto compacto de Hertz, pero el alquiler no era muy económico: la transmisión funcionaba tan mal que me preocupaba que el auto se me descompusiera en la carretera. Cuando regresé y un representante del servicio me preguntó cómo me había ido, le respondí: “Terrible”. Se disculpó, pero le dije que eso no era suficiente. Le dije que el auto estuvo haciendo ruidos y eso me puso nervioso. Hertz me dio un crédito de $25 para un tanque parcial de gasolina.

Alimentos ordenados por correo: El minorista por catálogo Harry & David ofreció un descuento en base a la cantidad de una orden. Quería dos cajas de regalo a $35 cada una, $5 menos que el precio regular. Pero el envío costaba $19.90. Envié un correo electrónico a Harry & David diciendo que el cargo era demasiado y pregunté si la empresa podía eliminarlo o reducirlo porque estaba comprando dos productos. No obtuve respuesta, pero me enviaron un código de un cupón con 20% de descuento para mi próxima orden.

Seguro: El costo de mi seguro combinado para el hogar y el auto aumentaba. Aparte de reducir la cobertura, una mala idea, mi agente dio algunas sugerencias para reducir la factura. Por ello, consulté a una empresa de la competencia altamente calificada, que recortaba la prima a $1,100. Le presenté la contrapropuesta a mi agente actual y le dije que estaba listo para cambiarme. La agente repentinamente reaccionó y en 24 horas igualó la propuesta.

Productos perecederos: Tarde en el día, los supermercados pueden reducir los precios de alimentos que han alcanzado su fecha de "vencimiento" o que parecen haber pasado su mejor momento. (Eso no quiere decir necesariamente que no sean seguros o que no se puedan comer). En un A&P, me di cuenta de una etiqueta con descuento de $2 en una bolsa de panecillos que estaban duros como piedra. Bromeé con una empleada diciendo que los panecillos eran perfectos porque iba a jugar béisbol. Cuando ella se rió, educadamente le pregunté si había alguna forma de conseguir un descuento similar en la misma cantidad de panecillos sueltos más frescos, ya que eran más de las 6 p. m. y era posible que ya no se vendieran. Ella me dijo que sí.