Enfoca tus propósitos de año nuevo a mejorar la salud… ¡de tus finanzas!

Ahorro Navidad

Tus propósitos de año nuevo generalmente se enfocan en mejorar tu salud y/o estilo de vida. Esta vez te proponemos mejorar la salud de tus finanzas.

- Thinkstock LLC/Picture Quest

¿Por qué no planificar para poner en forma a tu billetera?


Casi la mitad de las personas que establecen resoluciones financieras tales como gastar menos, pagar deudas y ahorrar más para su jubilación, logra la mayor parte de ellas, según un estudio reciente de Fidelity Investments. Mari Adams, planificadora financiera, recomienda que para llegar al éxito en este ámbito requieres enfocarte en alcanzar cada meta en porciones manejables.

Lo ideal es comenzar con resoluciones a corto plazo para que, al trabajar en los objetivos a largo plazo, vayas por el camino correcto. De esta manera encontrarás que mantener tus finanzas en forma es mucho más fácil que renunciar a las papas a la francesa, por ejemplo.

Para el corto plazo: reduce tu deuda.

Limpia los saldos de tus tarjetas de crédito. La mayoría de nosotros llevamos nuestra deuda alrededor de las caderas, donde nuestros bolsillos se hinchan con todas las tarjetas de crédito que tenemos. “Incluso los buenos ahorradores pueden contraer deudas de tarjetas debido a los acontecimientos imprevistos”, señaló Michael Garry, planificador financiero.

¿Está el ahorro entre tus proósitos de año nuevo? Comparte en nuestros Foros.

Cuando Consumer Reports Money Lab analizó la manera de priorizar los pagos de las tarjetas de crédito, encontramos que el pago de la que tiene la tasa de interés más alta deriva en el menor interés pagado. Es decir, paga todo lo que puedas en tu tarjeta de más alta tasa cada mes, y el mínimo en las demás. Cuando termines de pagar la primera tarjeta, concéntrate en la siguiente con la mayor tasa de interés. Repítelo hasta que tu deuda con las tarjetas de crédito sea historia.

Para ver cómo la estrategia podría funcionarte mejor, ve a 360financialliteracy.org/tools/calculators y haz click en Credit Cards debajo de Topics y luego ¡olvídate de la deuda con las tarjetas de crédito!

Para el largo plazo: Tu meta es tu hipoteca.

La eliminación de tu hipoteca en el momento en que te jubilas es una meta que vale la pena, señala Garry, pues incluso los préstamos de bajo interés pueden ser gravosos cuando se tienen menos ingresos.

Aunque las tasas han ido en aumento, todavía puedes ser capaz de reducir tu deuda hipotecaria por el refinanciamiento. La tasa de 30 años fija fue de poco más de cuatro por ciento recientemente, lo que significa que el refinanciamiento puede valer la pena si estás pagando más del cinco por ciento, indica Garry.

HSM.com, que publica datos de préstamos hipotecarios, tiene una calculadora en su sitio web (hsh.com/usnrcalc.html) que puede ayudarte a decidir si financiar de nuevo tiene sentido.

También puedes realizar pagos adicionales sobre el préstamo principal, y así ganar una garantía de retorno de tu inversión igual a tu tasa de interés hipotecario.

Para el corto plazo: consolidar tus cuentas.

Tener tus cuentas en el menor número de instituciones financieras como sea posible tiene muchas ventajas. Para empezar, tendrás menos papeleo de qué quejarte y todo tu dinero en un lugar, además de contribuciones más fáciles de calcular.

Tus grandes saldos totales probablemente te dén derecho a la reducción de tasa y recibir un servicio personalizado. Si ya haces negocios con alguna compañía de fondos de inversión con la que eres feliz, probablemente ese sea el mejor lugar para empezar. Llama para preguntar cómo hacer transferencias de acciones, bonos, fondos mutuos, etc. a esa institución financiera. Como no estás liquidando las cuentas sino moviéndolas a un nuevo depositario, no debe haber consecuencias fiscales. Si los activos no se pueden transferir, puedes optar por vender y reinvertir el producto.

Para el largo plazo: encuentra el impulso para tu jubilación.

Si tuvieras que aumentar tu tasa de ahorro del siete al 15 por ciento, podría parecerte muy difícil, o incluso imposible. Pero si llegáramos hasta el nueve por ciento, sería magnífico. Nuestro laboratorio encontró que el dinero de los ahorros adicionales se suman. Por ejemplo, si un inversionista conservador de 50 años que ha estado ahorrando un siete por ciento de su salario lo aumenta al nueve por ciento, a los 67 años su ahorro sería al menos 10 por ciento mas grande.

Poner tus ahorros adicionales en un Plan de 401 (K), si lo tienes, es la mejor opción para empezar. Por un lado, el dinero sale de tus cheques de pago automáticamente. Tus contribuciones y el dinero que ganas con el tiempo no están gravados hasta que comience retiros.