Cuatro ideas para ahorrar dinero en tu empresa y, además, salvar el planeta

Dinero ecológico

¿Sabías que puedes hacer algo para salvar el planeta y ahorrar dinero en tu empresa al mismo tiempo?

- Thinkstock LLC/Picture Quest

Por Emiliano Detta


Esta columna fue originalmente publicada en el Blog Hablemos de Cambio Climático del Banco Interamericano de desarrollo (BID)

¿Sabías que puedes hacer algo para salvar el planeta y ahorrar dinero en tu empresa al mismo tiempo? Como sabes, el mundo está experimentando cambios radicales en el clima derivados de la intervención humana y en particular de nuestro consumo energético en oficinas, hogares e industrias.

¿Qué pensarías si te dijera que desde hoy mismo, puedes empezar a cambiar el mundo desde tu oficina? Hay diversas formas de reducir el consumo energético en el lugar de trabajo. Tanto si eres dueño de una empresa como si eres empleado, puedes ahorrar y ser más amigable con el medio ambiente siguiendo estas ideas:

1. Realiza una auditoría energética

El primer paso que se debe de hacer para reducir el consumo energético de tu oficina es calcular cuánto se consume de energía en tu lugar de trabajo. En algunos casos esto lo puede hacer un consultor o empresa, sin embargo es posible realizar estimaciones de manera simplificada y bastante precisa para dar los primeros pasos.

Toma por ejemplo la iluminación. Normalmente las lámparas indican cuanta “potencia” consumen en Watts o W. Lo único que se tiene que hacer es contar el número de lámparas de cierto consumo, multiplicar la potencia por las horas de uso de la lámparas y el número de días al mes obteniéndose el “consumo energético mensual” (medido normalmente en Kilowatts hora o kWh). Obtienes el gasto que incurre por este tipo de actividad al multiplicar este número por la tarifa que aparece en tu recibo eléctrico (en $ por kWh).

2. Pon en marcha estrategias para ahorrar energía

Normalmente las auditorías energéticas realizadas por empresas deben incluir áreas de oportunidad y estrategias para reducir el consumo. Estas estrategias no requieren que tu empresa realice una inversión.

Un ejemplo de este tipo de estrategias es el apagar aparatos eléctricos de tu oficina cuando no se están utilizando. Puedes poner carteles o recordatorios en los interruptores para que el personal o colegas se acuerden de apagar la luz u otros elementos a su salida. Otra acción en caso de que en tu oficina tengas climatización es ajustar la temperatura del termostato para que se acerque lo más posible a la temperatura exterior del edificio.

3. Invierte en eficiencia energética

El invertir en tecnologías eficientes puede ser bastante rentable. En algunos casos estas intervenciones pueden pagarse en pocos meses, como en el caso de interruptores de iluminación o el cambio de luminarias. En algunos casos se pueden pagar en uno o dos años, como en la sustitución de aires acondicionados o recambio de motores o variadores de frecuencia en escaleras.

4. Invierte en eficiencia energética

Si eres un amante del planeta puedes incluso decidirte a invertir en tecnologías renovables como calentadores o paneles solares. Es importante aclarar que el beneficio de estos aparatos se maximiza cuando generan una cantidad menor de energía a la consumida. De ahí la importancia de realizar una auditoría energética.

En algunos casos, los gobiernos o empresas distribuidoras de la región otorgan algunos subsidios para incentivar a la gente a comprar este tipo de dispositivos (por ejemplo en México y Uruguay para el caso de calentadores solares). Normalmente los periodos de repago de estos dispositivos son más amplios tardándose cinco o más años en la mayoría de los casos.

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