Julie Stav te enseña cómo crear una pensión de por vida para tu futuro

La anualidad y sus variaciones

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Tu propio plan

A menos que te ganes la lotería o heredes a un pariente millonario, no hay nada mejor para la seguridad económica de tus años de retiro que una pensión de beneficios de tu empresa, una buena cuenta de retiro IRA, los fondos de un plan de jubilación 401(k) o los ahorros que tengas para complementar los pagos del Seguro Social, el cual apenas cubre un 40 por ciento de la mayoría de los presupuestos de los jubilados.

Pero si no cuentas con ninguno de estos recursos, ve pensando desde ahora en establecer una anualidad o annuity, que es un plan de jubilación privado. Estos son contratos con una compañía de seguros que convierten una inversión inicial en un ingreso mensual garantizado de por vida o por un período de años.

La contribución inicial en una anualidad puede ser aportada de un solo golpe, lo que se llama lump sum, o en porciones mensuales durante un período de acumulación, por ejemplo, mientras estés trabajando.

Cuando consideres que has alcanzado tu meta de ahorros, puedes "convertir" la anualidad y comenzar a recibir dinero de ella en diversas formas, como puede ser una anualidad vitalicia calculada de acuerdo a tu sexo, tu edad y el tipo de anualidad vitalicia que deseas.

La aseguradora, a cambio de que te alcance el dinero para el resto de tus días, acordará contigo que si mueres pocos años después de iniciar la anualidad y no se ha agotado el dinero que aportaste, éste pasará a esa empresa.

Hazlo crecer

También hay anualidades vitalicias con derechos para el cónyuge o los hijos. En ese caso, el dinero que tú no hayas usado pasará a tus beneficiarios. Igualmente puedes elegir una anualidad fija,en la cual inviertes en la misma aseguradora que la emite y ésta te garantiza un crecimiento de un porcentaje específico. O puedes invertir en la bolsa de valores en una anualidad variable.

Por lo general, las anualidades establecen que tu inversión no se reducirá por debajo de una cantidad específica, algo que ninguna otra inversión bursátil te puede dar. Otra ventaja de las anualidades es que, por ser un producto de seguros, el dinero acumulado en ellas está amparado contra demandas de acreedores.

A diferencia de una cuenta 401(k) o IRA, en una anualidad no hay un límite de lo que puedes aportar cada año, y además, las ganancias que obtengas con ese dinero acumulado no pagarán impuestos anuales, los cuales se difieren hasta que comiences a disponer del dinero.