Hispanos llegan a la vejez sin ahorros para subsistir

Hispano retiro

“A la gente la consume el miedo de no haber ahorrado suficiente para disfrutar su jubilación".

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En la zozobra


Rosa Girón Yanez, una dulce octagenaria salvadoreña, cuidó a niños ajenos durante décadas y llegó a su vejez en EEUU sin ahorros y con un cheque mensual de apenas $700 del Seguro Social para cubrir sus gastos.

Girón Yanez, de 80 años, es parte de una preocupante tendencia nacional, en particular entre las minorías: viven en perenne zozobra y dependen de la caridad de otros por no tener un buen colchón financiero.

“Pago $400 por alquilar un cuartito en una casa, $50 por teléfono y $200 para que una señora me ayude con mis cosas porque estoy enferma y ya casi no puedo andar”, dijo en entrevista Girón Yanez, tras asistir al centro comunitario “Vida Senior Centers” que ofrece alimentos y servicios sociales para ancianos y jubilados hispanos en Washington.

Girón Yanez dejó de trabajar por problemas cardíacos, cataratas y dolores en las rodillas que la obligan a caminar con la ayuda de un carrito. Sus hijas viven en Maryland y Carolina del Norte, la visitan y cuidan cuando pueden porque, en sus palabras, “acá nadie puede dejar de trabajar”.

Una propuesta para mejorar

Consciente de la erosión de la seguridad financiera en EEUU, el senador republicano por Florida, Marco Rubio, promueve una medida que beneficiaría a inmigrantes de escasos recursos pero que no goza del apoyo demócrata.

“A la gente la consume el miedo de no haber ahorrado suficiente para disfrutar su jubilación. Millones han tenido que postergarla indefinidamente, o regresar al trabajo, mientras que otros no pueden ahorrar para el mañana”, dijo en entrevista Rubio.

La propuesta de Rubio, un posible candidato presidencial en 2016, incluye ampliar el acceso a los planes de ahorro del gobierno federal, y eliminar el impuesto a la nómina del Seguro Social para quienes sigan trabajando tras cumplir los 65 años.

Inmigrantes hispanos

Los hispanos registrarán el mayor incremento en su población de ancianos y jubilados para 2050, según recientes proyecciones de la Oficina del Censo, pero desde ahora figuran entre las personas con menos liquidez y poca seguridad financiera para la vejez.

La población mayor de 65 años aumentará de 43 millones en la actualidad a casi 84 millones para 2050, lo que afectará a programas como el Seguro Social y “Medicare”, y los negocios y proveedores de salud que atienden a ancianos.

El número de inmigrantes mayores de 65 años ya se aproxima a los cinco millones, casi el doble de la cifra en 1990. Para 2056, habrá en EEUU más ancianos que personas de 18 años o menores.

Futuro precario

Parte de la precariedad que viven muchos ancianos latinos se debe a que toda su vida han realizado trabajos de baja remuneración, donde no hay cabida para ahorros, y pocos empleadores ofrecen pensiones privadas.

Según un estudio difundido el lunes por el Centro para Soluciones Globales, la liquidez financiera –aquellos bienes que rápidamente pueden generar dinero al contado— es prácticamente inexistente en los hogares negros y latinos.

En 2011, la media de liquidez entre los negros fue de apenas $200, en comparación con $23,000 de los blancos y $19,500 de los asiáticos. Entre los latinos fue de solo $340.

En declaraciones a La Opinión, una coautora del estudio, Avis Jones-DeWeever, precisó que, si se excluyeran los ahorros de jubilación, la liquidez para los negros sería de $25, y de $100 para los latinos, en contraste con $3,000 de un hogar blanco típico.

La compra de una casa sigue siendo la principal apuesta para generar riqueza en EEUU. Las cuentas vinculadas al valor del patrimonio conforman el 58% del valor neto de los blancos, el 67% para los latinos, el 72% para los asiáticos, y el 92% para los negros.

Para millones de ancianos como Girón Yanez, el cheque del Seguro Social es la única fuente de subsistencia.

Liquidez y seguridad financiera de los latinos

Para la mayoría de los latinos, la chequera es su único bien financiero.

Sólo el 28% de los latinos tiene una cuenta de jubilación.

Tras la recesión, una típica familia latina tiene solo siete centavos de riqueza por cada dólar que tienen los blancos.

Entre los latinos, el 60% tiene cuentas de cheques, el 28% tiene cuentas de jubilación y solo el 6% tiene otros tipos de bienes financieros.